El lujoso territorio de los Hank

La familia se ha esforzado por levantar un estadio de muchas comodidades, no solo para el aficionado, sino también para los jugadores que incluso, tienen un hotel en el inmueble

Tijuana

A menos de 200 metros del Estadio Caliente se encuentra un espacio destinado a los animales predilectos de la familia Hank. Hay seguridad alrededor, al menos entre semana, pero de lejos, se pueden ver los camellos, caballos y algunas aves, ahí donde por supuesto, se encuentran los perros que inspiraron el apodo y el logotipo del club de futbol Tijuana, los xolos.

El territorio de los Hank se ha modernizado a pasos agigantados desde que el equipo subió a la Primera División. Por aquellos días, el Estadio contaba con una capacidad para 18 mil 333 espectadores, pero con el paso de los años se construyeron más tribunas en los laterales del inmueble, y hoy presumen 27 mil 333 espectadores.

EL ESTADIO CALIENTE TIENE CAPACIDAD PARA 27 mil 333 ESPECTADORES

Asimismo, falta la construcción de la cabecera sur para llegar a una capacidad de 33 333 aficionados.

En esas mismas construcciones, se ubica un restaurante, desde donde los aficionados pueden ver el partido. En la entrada hay un pizarrón gigante para que un caricaturista deleite a los seguidores del Tijuana.

De mucho lujo son las instalaciones de la familia Hank; que no se limitan a esos detalles, ya que también tienen un hotel en el estadio, donde se concentra el equipo con todas las comodidades de cualquier otro hotel.

Por supuesto está la zona de jacuzzi, de masajes y el gimnasio en el inmueble. Además de un comedor.

A unos 300 metros se ubica el casino Caliente, propiedad también de la familia, y del cual derivó el nombre para el estadio.

LA CANCHA SINTÉTICA

En el futbol mexicano una cancha sintética es poco común. Sin embargo, en Tijuana no hay mucho margen para el cambio de césped, ya que la zona en donde se encuentra, no es propicia para la cancha natural.

Y es que la tierra no permite un crecimiento del pasto que se requiere, al igual que el agua termal. Para tener césped natural se tendría que cambiar el tipo de tierra, rascar unos cuatro metros para ello, situación que requiere muchos meses de trabajo, tiempo en el que el futbol no puede esperar.