La magia de Daniel Guzmán se hizo presente en Xolos

Luego de que Xoloitzcuintles se caracterizara por su orden y buena defensa, el ‘Travieso’ llegó para crear una ofensiva poderosa en la frontera basada en la buena relación entre cuerpo técnico y jugadores.


Daniel Guzmán
Daniel Guzmán, técnico de Xolos de Tijuana (Mexsport)

Tijuana, Baja California

Mucho ha sucedido desde que el equipo canino obtuvo la categoría, si bien las cosas con Joaquín Del Olmo no salieron bien en Primera División, siempre se caracterizó por ser un equipo que manejaba los partidos cunado obtenían la ventaja durante el año del campeonato en la Liga de Ascenso.

Con Antonio Mohamed se podía escuchar seguido la frase “debemos explotar nuestras fortalezas y eso es la defensa”. Con eso dicho, la última línea rojinegra es la que ha tenido al club en los medios nacionales, ya sea con una plana o un recuadro como lo ha comentado Cirilo Saucedo.

‘Xolos’ nunca se caracterizó por anotar muchos goles, metía uno o dos y se ordenaba de medio campo hacia atrás. Con Jorge Almirón los resultados no se daban pero nunca fueron avergonzados por su juego detrás, más allá de desatenciones defensivas siempre hubo paridad en los torneos en cuanto al número de anotaciones recibidas se refiere.

Con César Farías parecía que el equipo iba a regresar a los primeros lugares pero nunca se pudo obtener consistencia a pesar de haber calificado a Liguilla en una ocasión, algo que Almirón no pudo hacer con solamente un sexenio al frente del plantel.

Luego de que Farías dejó de ser el estratega canino a medio torneo pasado, llegó Daniel Guzmán y el ambiente en el vestidor cambio radicalmente. Muchos pueden decir que al ‘Travieso’ le gusta hacer asados y demás reuniones con los jugadores, pero siendo realista Antonio Mohamed hacía lo mismo y todo estuvo bien, con Almirón el vestidor cayó por comentarios del argentino y con Farías las cosas no estuvieron del todo bien al no respetar ciertas jerarquías de algunos jugadores.

Con Guzmán las cosas son diferentes y todo recae en una sola cosa, la forma de ser del entrenador mexicano. No tiene que hacer fiestas, no tiene que hacer asados o bromear seguido, la forma en que enseña en la cancha y fuera de ella es suficiente para notar que los jugadores tienen una excelente relación con el director técnico.

“Él fue delantero, sabe de la posición y eso lo hace diferente,” dijo Dayro Moreno el torneo pasado cuando todavía no se ganaba la confianza de Guzmán para ser titular. Durante las prácticas se puede notar la buena relación con el plantel; en jugadas a balón parado y en movimiento, Daniel enseña lo que la experiencia le ha brindado, la sabiduría del balompié nacional.

Que no se malinterprete, los demás técnicos también trabajan bien, el problema es que la forma de ser, quizá la falta de picardía mexicana en la dirección técnica fronteriza era lo que hacía se ausentaba. Tras los entrenamientos es casi un hecho la competencia de definiciones con el resto de los delanteros y el propio técnico, algo que acerca a todos.

Y quizá la diferencia más grande que hay entre Guzmán y el resto de los que han estado en Tijuana como estrategas es lo accesible que es con los medios. Jamás ha dicho que no a una entrevista, jamás ha contestado mal a una pregunta, nunca ha puesto mala cara, no porque no se hagan preguntas difíciles, sino porque es una persona agradable, nunca déspota, siempre amable, educado, nunca especial.

Mucho se ha dicho de que ‘Xolos’ tiene la mejor ofensiva en números y, más allá de lo que se ve en papel, es posible que se tenga a un delantero convertido en directo técnico que sabe de la posición, que sabe lo que hace, pero quizá lo que faltaba en Tijuana era un mexicano que, por su forma de desenvolverse todavía parece jugador, aun cuando pisa el terreno de juego con el silbato en la boca para dirigir una práctica y si un futbolista se identifica con su técnico, el éxito está garantizado.