Esta vez no pudo

El mexicano Luis Rivera se quedó corto en la final de salto largo del Mundial bajo techo en Sopot, en la que terminó en la séptima posición.


Di lo mejor, no me alcanzó para el podio, pero me voy tranquilo y contento porque he dado lo mejor que tenía”
Di lo mejor, no me alcanzó para el podio, pero me voy tranquilo y contento porque he dado lo mejor que tenía” (REUTERS)

Sopot, Polonia

Luis Rivera, único mexicano en el Mundial de atletismo en pista cubierta, terminó en séptimo lugar en la final de salto largo, en Sopot, Polonia, y pese a no conseguir un lugar en el podio dijo estar satisfecho por haber quedado entre los mejores del mundo.

Sin embargo, Rivera admitió que había viajado en busca de una medalla, como ya había conseguido el año pasado con un bronce en el Mundial al aire libre de Moscú.

“Fue una final dura, pero así la esperábamos. Di lo mejor, no me alcanzó para el podio, pero me voy tranquilo y contento porque he dado lo mejor que tenía. También estoy contento con esta nueva experiencia del Mundial bajo techo. Ahora solo queda seguir entrenando”, comentó después de su participación.

“Hace cuatro años que no tenía temporada bajo techo. Adaptarnos nos costó, pero sabemos que podemos; nos vamos de este Mundial con cosas buenas, rompimos un récord nacional en la semifinal y somos séptimos del mundo. Ahora a darle la vuelta a la hoja para seguir adelante”, dijo el sonorense.

En la final, Luis consiguió un mejor salto de 7.93 metros, por debajo del 8.01 metros que le había permitido clasificarse para la disputa por las medallas, su mejor marca de la temporada.

También quedó por detrás de su récord personal al aire libre, que es el impresionante 8.46 metros con el que se coronó en 2013 en la Universiada de Kazán, poco antes de la consecución del bronce mundial en Moscú.

En la final, Rivera no estuvo en ningún momento en la pelea por los metales y quedó muy distanciado de los hombres que acabaron en el podio, el brasileño Mauro Vinicius da Silva (8.28 metros), que revalidó su título, el chino Jinzhe Li (8.23 m) y el sueco Michel Tornéus (8.21 m), plata y bronce respectivamente.

Duda había sorprendido hace dos años con su victoria en el Mundial bajo techo de Estambul 2012 y esta vez llegaba como defensor del título, pero con el contratiempo de haber perdido un mes de preparación por una lesión en la rodilla, lo que parecía mermar sus opciones.

Tras el quinto salto estaba fuera de las medallas, con un mejor salto de 8.06 metros, y se la jugó en el último.

Voló ahí hasta el 8.28 metros, superando incluso el 8.23 que le había permitido coronarse hace dos años en Estambul. “Creí en mis posibilidades, era ahora o nunca. Salté con confianza, buscando hacer más parábola en el aire y todo salió perfecto”, celebró el brasileño al término de la prueba, envuelto en una bandera de su país.

“Ha sido increíble, inolvidable. Es increíble poder ganar aquí, lograr un nuevo oro dos años después. Me hubiera costado creerlo si me lo dicen antes, pero ahora estoy muy feliz”, afirmó.

Hasta el sexto salto, Duda tenía como mejor distancia en la final un 8.06, que ya era su mejor marca de la temporada, pero que era insuficiente para su objetivo de subir al podio.

Había llegado a este Mundial bajo techo con una mejor marca esta temporada de 7.98 metros, con lo que en apenas dos días la ha mejorado en 30 centímetros. 

Regresa tras positivo

La jamaicana Verónica Campbell-Brown regresó a la competición oficial tras diez meses apartada, después de verse envuelta en un caso de dopaje del que fue absuelta a finales de febrero, lo que le permite competir en el Mundial de atletismo bajo techo en Sopot.

Campbell-Brown había dado positivo en un control antidopaje por un diurético en mayo de 2013.

La doble campeona olímpica de los 200 metros fue absuelta por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) el pasado 25 de febrero y con ello vio levantada la barrera que la separaba de este Mundial.

Campbell-Brown no competía desde hace diez meses y terminó tercera en su serie de los 60 metros, con un tiempo de 7.22 segundos.

“Estoy contenta con lo que hice. Mi objetivo ahora son las semifinales”, comentó la jamaicana rodeada de periodistas al abandonar la prueba. “Cuando paras de correr durante mucho tiempo, tu cuerpo se relaja. Pero no tengo nada que demostrar, simplemente estoy haciendo lo que me gusta”, añadió.