La lección de Amanda Nunes

La nueva campeona del peso gallo del UFC, es la primera brasileña en portar un cinturón, también la primera peleadora abiertamente gay en hacerlo, pero eso es poco relevante para ella

Las Vegas, Nevada

Decir que Amanda Nunes sorprendió a Miesha Tate en el evento estelar de UFC 200 es poco. No solo se convirtió en la cuarta campeona de la división gallo en menos de un año, sino que trae a la mesa un tema que parecía asimilado hace años, la ‘Leona’ es la primera monarca abiertamente homosexual en la historia del UFC.

El tema deportivo pasó a segundo plano en la madrugada del domingo, durante la conferencia de prensa cuando llegó la pregunta, “¿Qué se siente ser la primera campeona abiertamente gay?”, pero su respuesta no pudo ser mejor.

“Lo más importante es que estoy feliz con mi vida, eso es lo más importante”, contestó con la enorme sonrisa que lleva alguien que estrena el título del UFC. Le quitó la relevancia al tema de su sexualidad, para evitar que opacara el logro deportivo.

Nunes es la primera mujer brasileña en portar un cinturón, además, salvó a su país de una racha de 10 años sin tener un monarca en ninguna de las divisiones varoniles o femeniles del UFC, pues el jueves Rafael Dos Anjos perdió ante Eddie Álvarez el título ligero y aunque Jose Aldo derrotó a Frankie Edgar, el título pluma que posee, es interino. El absoluto lo tiene todavía Conor McGregor.

Durante la semana de UFC 200, la promotora decidió apoyar la causa del Centro Gay y Lésbico del sur de Nevada con camisetas que tenían impresa la leyenda “Todos somos peleadores (We’re All Fighters) con la bandera del arcoíris y muchos de sus peleadores la usaron en los actos públicos de la semana.

Las preguntas siguieron en ese tono, le pidieron un comentario sobre los asesinatos ocurridos en el bar Pulse de Orlando hace algunas semanas pero tampoco cayó en la trampa, “Todos somos humanos y lo importante es que haya paz en el mundo”, resolvió.

Las dos contendientes que subieron a la jaula en la pelea que cerró la noche más grande de la historia de las artes marciales mixtas tienen algo en común, sus parejas también pertenecen al UFC, Miesha tiene una relación con el miembro de la división gallo Bryan Caraway y Amanda con Nina Ansaroff, de la división paja. Cuando habló de ella lo hizo como cualquier otro peleador o peleadora que ha estado en esa posición, agradeciendo a sus seres queridos, “Nina significa todo para mí. Es una gran compañera de entrenamiento, es tímida pero ya lo verán, pronto será campeona en el UFC”, expresó Amanda al tiempo que volteaba a ver a Nina con emoción.

Así es, la nueva poseedora del campeonato es una campeona común y corriente, por más que pretendan etiquetarla.