La nueva tarea del cazador Novitzky: limpiar del doping a la UFC

No es ningún secreto que, cada año, aumentan los problemas por doping de los luchadores. Por ejemplo, Anderson Silva fue suspendido en agosto por un año después de dar positivo de esteroides tras su pelea ante Nick Díaz

Jeff Novitzky
Jeff Novitzky (DPA )

BOSTON, Estados Unidos

El hombre que destapó el escándalo Balco está de regreso. Jeff Novitzky, el cazador que llevó adelante el meticuloso trabajo que finalizó con la confesión de Lance Armstrong ante la televisión nacional, ahora se dedicará a limpiar la imagen de la Ultimate Fighting Championhship (UFC), afectada en los últimos tiempos por varios casos de doping.

Después de 22 años bajo la órbita de diversos organismos estadounidenses, Novitzky quedó al servicio de la UFC desde abril. Atrás quedaron los años en los que persiguió y desenmascaró a deportistas de la talla de Marion Jones o Barry Bonds.

"Vicepresidente para la salud y el rendimiento de los atletas", es la denominación oficial de su nueva función. Desde allí impulsó su propio programa de lucha contra el doping. "Un trabajo sin precedentes", remarcó. "No hay nada que se acerque ni remotamente a lo que tenemos aquí", aseguró Novitzky.

Las peleas de UFC son una nueva modalidad de deporte extremo que combina las artes marciales, la lucha y el boxeo en una especie de jaula y en la que se permite golpear al rival con patadas y puñetazos aun cuando esté tirado en la lona.

En los últimos tiempos disfruta creciente popularidad en los Estados Unidos y en otras partes del mundo. Atletas como el irlandés Conor McGregor o la norteamericana Ronda Rousey son aclamados como superestrellas, al tiempo que sus combates atraen a decenas de miles de espectadores en los estadios y a una audiencia de millones ante los televisores.

Sin embargo, no es ningún secreto que, cada año, aumentan los problemas por doping de los luchadores. Por ejemplo, el brasileño Anderson Silva, una de las figuras de la disciplina, fue suspendido en agosto por un año después de dar positivo de esteroides tras su pelea ante Nick Díaz. Por eso, con Novitzky a la cabeza, la organización intenta frenar el problema.

Según la UFC, desde el 1 de julio se llevan adelante pruebas sorpresivas, sin ningún aviso. Las sanciones son muy duras, con penas entre los dos y los cuatro años. Y con el objetivo de observar los valores fisiológicos de los atletas, el programa incluye el control con el denominado pasaporte biológico.

Novitzky trabaja en conjunto con la agencia antidoping de Estados Unidos (USADA). "Tienen la última palabra, la decisión de cuándo y dónde se tomarán las pruebas. Creamos nuestras reglas y las avala la USADA ", explicó.

Sin embargo, ese aspecto es una debilidad del programa, de acuerdo a la visión del investigador sobre doping estadounidense Don Catlin. "Conozco bastante a la USADA. Para llevar a cabo un programa de este tipo con los pasaportes biológicos, se necesita una gran cantidad de médicos, y la USADA no los tiene", dijo Catlin en una entrevista con dpa.

Catlin trabajó más de diez años con Novitzky, incluso durante el descubrimiento del escándalo Balco, y habló muy bien de su ex colega, al que calificó como "un hombre honesto". Pero el hecho de que la USADA sea la responsable de los controles lleva a Catlin a ser muy escéptico.

"Recientemente tuvieron algunos escándalos y simplemente hacen sus propias reglas", remarcó el investigador. Sus dichos tienen que ver con lo sucedido en mayo en el combate de boxeo entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao.

La USADA permitió que, el día anterior a la pelea, a Mayweather le inyectaran una solución salina y vitaminas por vía intravenosa para combatir una presunta deshidratación. De acuerdo con las directrices de la Agencia Mundial Antidoping, esa práctica sólo está permitida en casos excepcionales y sólo en una cantidad de 50 mililitros durante un período de seis horas. Sin embargo, a Mayweather, le administraron 750 mililitros en un tiempo muy corto.

Por el contrario, Novitzky cree en el éxito del programa de pruebas. En un principio se mostró escéptico, cuando el presidente de la UFC, Dana White, le ofreció el cargo. "¿Ellos sólo buscan mi reputación?" o "¿Esto es lo correcto para mí", fueron dos de los muchos interrogantes que se le presentaron. Pero a medida que más hablaba con el responsable del área, Novitzky más sentía que era una oportunidad para luchar contra el doping.

Catlin quiere seguir de cerca los pasos de Novitzky, pero más aún los de la USADA. Y para ello, ofrece su consejo: "Ser transparente, publicar sus datos y mostrar qué atleta ha sido sometido a pruebas por quién y con qué frecuencia".