El cinturón welter espera a Johny Hendricks y Robbie Lawler en Dallas

La oportunidad volverá a ser del hombre que en opinión de muchos venció a St-Pierre en su última pelea, Johny Hendricks, y un curioso oponente, Robbie Lawler, en el evento estelar de UFC 171 el 15 de marzo de 2014.

Johny Hendricks
Johny Hendricks

Ciudad de México

Después de nueve defensas y 2,064 días de reinado, una pelea por el campeonato indiscutido welter del UFC no incluirá al canadiense Georges St-Pierre. El viernes 13 de diciembre, después de establecer la marca histórica de victorias en el UFC en su última defensa ante Johny Hendricks con 19, St-Pierre anunció un descanso indefinido del UFC, renunciando al cinturón. La oportunidad volverá a ser del hombre que en opinión de muchos venció a St-Pierre en su última pelea, Johny Hendricks, y un curioso oponente, Robbie Lawler, en el evento estelar de UFC 171 el 15 de marzo de 2014.


Hace 11 años Robbie "Ruthless" Lawler pisó el octágono del UFC por primera vez, acumulando un récord de cuatro victorias y tres derrotas antes de ser mostrado la puerta. Con la compra de la promoción Strikeforce, y arrastrando cinco derrotas en sus últimas ocho peleas, Lawler regresaría al UFC en febrero de 2013 en una división diferente, la división welter.


Con tres victorias seguidas Lawler estaba en la discusión de retadores al cinturón, la salida de St-Pierre solo aceleró las cosas. "Me enteré al mismo tiempo que casi todos. Me llamaron un poco antes y me preguntaron '¿estás listo?' y les dije que claro. Sabía que venía una oportunidad así, aunque no de esta manera".


No hay gran sorpresa en la voz de Lawler. No es que sea presuntuoso, tampoco piensa que automáticamente se merecía esta oportunidad, él solo es así. Es realista y compara su trabajo y resultados con el resto de la división y era claro que estaba en la lista corta, a pesar de las bajas de su carrera las cuales fueron claves para la racha de los últimos nueve meses.


"Ha sido un buen camino aunque complicado en las altas y en las bajas de mi carrera. No fue fácil llegar aquí pero muestra lo que soy y como soy. Siempre persevero y siempre vengo a pelear. No me preocupa el pasado, pienso en el futuro, no puedo cambiarlo. Todo fue por una razón, soy una mejor persona por el camino que tomé, pero así se vive y se aprende".


Tampoco le preocupa que no se enfrente a St-Pierre o tener la oportunidad de romper la racha de defensas que deja el ahora excampeón, "no me importa, no puede pelear para siempre", nos dice, y respeta la decisión: "él lo hizo como él quiso, cuando sea mi tiempo haré lo mismo y lo haré como yo quiero".  


En su mente ahora viene Johny Hendricks. Lawler no dejó de entrenar, está haciendo cardio y pesas, incrementará la carga y entrará a campamento en enero emocionado no solo por la búsqueda del cinturón, pero por la oportunidad de medirse ante un gran oponente, "Antes que anda Johny Hendricks es sorprendente, es muy grande y fuerte, tiene una gran lucha, noquea a todos viene a pelear". ¿Qué opina sobre el temino puño izquierdo de Hendricks? "No estoy preocupado".  Así es él. Johny Hendricks por su parte, había comenzado a dejar atrás el mal sabor de UFC 167 cuando recibió la llamada de Dana White, presidente del UFC, el viernes.


 "Estaba en Disneyworld en una vacación familiar cuando el Sr. White me llamó y me dijo lo que iba a pasar, que Georges se alejaba y que pelearía por el cinturón en Dallas, lo cual me hizo sonreír de oreja a oreja. Cómo lo dije el día de la pelea en la entrevista con Joe Rogan, no sé cual es el plan, a lo mejor Dios quería que ganar el cinturón en Texas. Sigo adelante, fue muy difícil pero sabía que regresaría y voy a tener el cinturón" Hendricks confiesa no haber visto la pelea desde que sucedió, aunque está seguro de haber ganado el combate. Por el momento el agradecimiento es para St-Pierre, quien sabiendo que no quería pelear más, no tardó en anunciarlo.


"Estoy muy agradecido con Georges por haber hecho esto rápidamente. Pudo haber esperado más tiempo, alentar esto por meses, pero no. Ha sido un gran campeón y ahora pienso que es mi turno. Quiero ser el peleador para el que entrenan todos, que todos quieren ganarme, que empiecen su carrera queriendo vencerme como yo empecé la mía hace seis años queriendo vencerlo a él".


Al igual que Lawler, Hendricks se emociona al pensar en sus estilos, sabiendo que será una guerra emocionante y que cualquiera de los dos puede acabar con un solo golpe. Por parte de Hendricks un bono más, después de haber nacido y estudiado en el estado de Oklahoma, ha hecho de Texas su nueva casa, "Creo que es muy difícil, tiene poder y eso me emociona. Es un tipo que se ha probado, ha peleado contra grandes oponentes, oponentes difíciles y será una gran prueba. ¿Quién no estaría emocionado? Una oportunidad al cinturón, en el estado donde vivo, contra Robbie Lawler. No puedo esperar".


Las fiestas vienen, tiempo familiar, tiempo de descanso y celebración para muchos, pero no para Hendricks. No para el hombre cuya izquierda de oro y habilidad de lucha a dejado sin dormir a más de uno, no para el hombre cuya búsqueda por el oro en el UFC jamás trató sobre derrotar a un hombre en particular, solo en obtener el oro. La pelea llega en tres meses. ¿Cuando empieza el entrenamiento? "Empiezo mañana".