Melenudos continúan con vida

Alrededor de 30 mil aficionados de Leones Negros presenciaron las dos anotaciones que le dieron la victoria a los de UdeG ante Tigres.  


Leones Negros dan alegría a su afición
Leones Negros dan alegría a su afición tras vencer a Tigres 2-0. (Mexsport)

Guadalajara

Estos Leones no están solos. UdeG y su gente continúan luchando por permanecer en el máximo circuito. Como hace tiempo no sucedía, la manada mostró el apoyo a su equipo y ante Tigres hicieron del Jalisco una fortaleza.

La invasión azul y oro al Jalisco no fue la esperada. Poco más de mil aficionados regios se hicieron presentes en las tribunas. Los que sí atendieron al llamado de su directiva fue la manada. Como pocas veces desde su regreso al máximo circuito la gente de UdeG apareció en el inmueble del Coloso Tapatío para apoyar a su escuadra en el tramo más importante del torneo.

Los Leones Negros saltaron al campo y de inmediato se escucharon los acordes de “Color esperanza”, éxito del argentino Diego Torres que motiva a la lucha a pesar de los momentos complicados, como los que experimentan los melenudos.

Aunque en muchas ocasiones Alfonso Sosa ha descartado ser un hombre de cábalas, UdeG encaró a los regios con el uniforme negro, mismo con el cual vencieron la jornada anterior a América.

Por primera vez desde el ascenso, la afición universitaria hizo pesar el Jalisco. Cada que su escuadra pisaba terreno regio se escuchaba el “UdeG, UdeG, UdeG”  y presionaban al árbitro y rival en cada dividida.

Los presentes se estremecieron cerca de los 20 minutos de juego cuando Félix Araujo estrelló el balón en el travesaño. Instantes más tarde, el Jalisco vibró cuando Guido Pizarro mandó el balón en su portería y daba la ventaja a los tapatíos.

Tigres era ampliamente superado y eso molestaba al Tuca, quien vivía el partido al borde de la zona técnica. El estratega felino reclamaba cada acción al árbitro José Alfredo Peñaloza y éste decidió expulsarlo a diez minutos del descanso. Ferretti puso hielo al dominio local al comerse cerca de cinco minutos sin abandonar el terreno de juego, ante la tibieza arbitral.

Los nervios se apoderaron de los seguidores melenudos en el complemento. Tigres echó al conjunto de Poncho Sosa en su terreno de juego. El dominio norteño fue agobiante conforme trascurría el cronómetro.

La manada fue silenciada de golpe y porrazo con la anotación de Rafael Sobis, quien igualaba el encuentro y enterraba una daga a los Leones en su lucha por la permanencia. Al momento que la gente de UdeG lamentaba el tanto, los seguidores de Tigres no paraban de brincar en la cabecera sur.

Y si minutos antes, previo al gol de Sobis los locales lamentaron la falla mano a mano de Fidel Martínez frente a Nahuel Guzmán, al 74 de tiempo corrido los más de 30 mil Leones expulsaron toda la presión con un grito de gol. El Neymar ecuatoriano remedó su falla y le dio el triunfo a su equipo con un cabezazo que techó al portero visitante.

El silbatazo final provocó una fiesta en el Coloso de la Calzada Independencia. Leones Negros se niegan a morir y por fin contagiaron a su gente en esta lucha por la supervivencia.