Leones amargó la fiesta crema

La fiesta de los visitantes fue aguándose con el buen futbol de los universitarios 


Leones Negros vs América
Leones Negros vs América (Carlos Zepeda)

Guadalajara

No todos los días se presenta el América en el Jalisco, y encima liderando la liga. La visita capitalina atrajo a más de 30 mil de sus seguidores al Coloso de la Calzada Independencia.

Ni los altos costos ahuyentaron a los cremas.  Los días previos del encuentro ya presagiaban un escenario hostil para Leones Negros. Y así fue. Desde las inmediaciones del Estadio los colores azulcremas inundaron.

Hasta en los puestos de souvenirs esta historia se repetía. Playeras con el número 24 y el apodo de Hermoso eran las más solicitadas. En esta ocasión los aficionados de Atlas y Chivas que apoyaron a UdeG en la final de ascenso dejaron solo al cuadro de Poncho Sosa.

Las tribunas del Jalisco eran prácticamente amarillas. La aparición de Moisés Muñoz para calentar provocó la primera emoción de los americanistas. UdeG experimentó estar de visitante en su casa al momento que el sonido local presentaba a sus jugadores y detrás se escuchaba un sonoro “puto”.

Los miles de presentes se rindieron de manera impresionante a Oribe Peralta; en el instante que fue presentado se cimbró el inmueble, como seguramente semanas más tarde lo hará cuando venga Ronaldinho.

“Águilas, Águilas, Águilas”, fue el grito de guerra de los americanistas quienes comenzaron su fiesta en patio ajeno. En los primeros minutos el Jalisco se convirtió en una sucursal del Azteca.

El grito de gol se quedó ahogado en las gargantas de los cremas cuando Michael Arroyo tuvo dos acciones frente al Gansito Hernández y erró. Si en las gradas la gente respondía con extraordinario ambiente, dentro del terreno de juego Leones y Águilas ofrecían un choque de ida y vuelta y con emociones.

La fiesta de los visitantes fue aguándose con el buen futbol de los universitarios. Si en la previa todo mundo pronosticaba una goleada de los pupilos de Antonio Mohamed, el balazo de Marcelo Alatorre en el travesaño y un potente derechazo de Fidel Martínez silenciaron a la mayoría de los presentes.

Con el paso de los minutos los flashes de las cámaras se apagaron. El grito de “Águilas, Águilas, Águilas” dejó de escucharse. Los aficionados de América se fueron apaciguando y abandonaron el Jalisco decepcionados. Asistieron a una fiesta donde encontrarían pichón, pero se encontraron con un verdadero León que les jugó al tú por tú. Los americanistas fueron los grandes perdedores de anoche. Al final de cuentas el "UdeG, UdeG, UdeG" se impuso.