Aquí manda el Diablo

A pesar de irse arriba en el marcador, América no soportó la intensidad de Toluca y terminó por sucumbir; en el Estadio Azteca debe ganar para avanzar a la Final.

México

Con el diablo no se juega y América ahora lo sabe bien. Y es que la realidad por fin alcanzó al equipo azulcrema para ratificarle lo que tanto se había negado a aceptar: está en un bajón futbolístico justo en la parte más importante del torneo. Hoy, el sueño del bicampeonato parece lejano, porque este equipo ya no es el que era y, además, se topó con un Toluca enchufado, en gran forma, que con su intensidad le bastó para ganar 2-1 en la ida de las semifinales.

La triste realidad del América se traduce en un equipo que no ha podido ganar en sus últimos seis juegos, incluyendo el de anoche. Está claro que la ayuda forzosa que le brindó a la selección mexicana le está pasando factura, porque desde ese momento se le rompió el ritmo a un club que hace un par de meses parecía encaminado sólidamente a su bicampeonato.

Pero más allá de las excusas, está la regla no escrita de la Liguilla que dicta que los campeones son aquellos equipos que llegan en buen momento. Al menos, hasta esta instancia, las Águilas están descartadas.

En los primeros 45 minutos, los de Miguel Herrera intentaron ejecutar lo que habían desarrollado en buena parte de la temporada. Tuvieron la posesión, hilvanaron algunas jugadas de peligro, como un disparo del Maza Rodríguez que se estrelló en el travesaño, por momentos se vio al América de siempre, que con una buena jugada logró adelantarse.

En una acción por la banda derecha, Rubens Sambueza peleó un balón y habilitó a Paul Aguilar, quien entró al área y sacó un centro raso que Luis Gabriel Rey empujó de tacón, una gran combinación para el 0-1 al minuto 34.

Las Águilas vivían sus mejores momentos y Raúl Jiménez estuvo cerca de anotar el segundo cuando ingresó sin marca al área, pero le estrelló su tiro a Talavera. Casi al finalizar el primer tiempo, Benítez tuvo el empate, pero no pudo conectar el balón. Báez lo intentó con un disparo que no prosperó y los Diablos tuvieron un contragolpe que terminó con un tiro de Velázquez que tapó la zaga.

Cayó en el infierno

Pero lo del primer tiempo fue un espejismo, porque en el complemento la historia cambió radicalmente. Cuatro minutos le bastaron al Toluca para encontrar el empate con un prodigioso disparo de Isaac Brizuela que superó la estirada de Moisés Muñoz.

Al América se le hubiera venido la noche si el árbitro Fernando Guerrero hubiera expulsado a Rubens Sambueza por doble amonestación, por una falta sobre Francisco Gamboa.

Sin embargo, las Águilas no pudieron contener la intensidad del Toluca que a los 55 minutos encontró el segundo, obra de Édgar Benítez, quien fue habilitado por sector izquierdo y, sin dudarlo, sacó un zurdazo cruzado para el 2-1.

América estaba a punto del nocaut y eso se reflejó en la jugada posterior, cuando la zaga retrasó para Muñoz y éste intentó un despeje apresurado que se estrelló en Raúl Nava, para la angustia americanista el balón besó las redes, pero por la parte de afuera.

Toluca no paraba, parecía un torbellino dispuesto a arrasar de una vez por todas con el aún campeón reinante. Pablo Velázquez tuvo la suya, pero su remate se estrelló en Moisés Muñoz.

Poco a poco América fue superando la vorágine del rival y empezó a reaccionar, Raúl Jiménez sacó un tiro que pasó arriba de la portería de Talavera; el Piojo ingresó a Luis Mendoza, pero este movimiento apenas se vio justificado con un par de centros buenos. 

América intentaba recobrar la conciencia y estuvo a punto de salir vivo del Nemesio Diez con un disparo de Jiménez que obligó una sensacional atajada de Alfredo Talavera. Esa fue la última llegada, ahora el campeón deberá ganar en el Azteca para no echar por la borda una temporada que pintaba para otra cosa. 

La suerte del campeón

José Cardozo salió convencido de que su equipo estará en la Final. “Tenemos la ventaja, depende de nosotros. Veo bien a Toluca, el objetivo es claro y ustedes saben que de visitante no perdimos ningún partido y eso queremos hacer el domingo”. Cardozo interpretó las fallas de América como “la suerte del campeón”.