Diablos Rojos persiguen la cima

Los Diablos Rojos derrotaron como visitante 2-0 a Querétaro y alcanzaron a Cruz Azul en lo más alto del Clausura 2014 aunque la Máquina todavía debe jugar esta tarde. Velázquez y Brambila le dieron el triunfo a los escarlatas.

Celebraron su victoria en Querétaro.
Celebraron su victoria en Querétaro. (Especial)

Toluca

Cada vez más cerca. La idea de una pronta clasificación a la liguilla está a punto de hacerse una realidad para los Diablos Rojos del Toluca, quienes este viernes obtuvieron su octavo triunfo del torneo y se pusieron a tiro de piedra de amarrar una invitación a la fiesta final, ellos después de que derrotaron como visitante 2-0 a un Querétaro voluntarioso pero con la moral por los suelos.

Un par de descuidos defensivos, acompañado de aciertos escarlatas fueron suficientes para que Toluca sumara tres unidades más y llegó a 25, alcanzó en la cima del torneo a Cruz Azul, aunque a la Máquina le falta un juego por disputar. Por su parte los Gallos Blancos hilaron su quinta victoria y se estancaron con 10 unidades.

GANAR, EL OBJETIVO

El objetivo de los Diablos Rojos estaba claro, seguir con su buena producción de unidades y acercarse más a una pronta clasificación a la liguilla, por eso, el técnico José Cardozo echó mano de lo mejor de su plantilla.

Por los escarlatas saltaron en el 11 inicial el portero Talavera, custodiado por Gamboa, Da Silva, Ponce, Rojas, Tiago y Ríos, Edy Brambila le tocó la complicada tarea de cubrir la ausencia del lesionado Sinha, mientras que arriba el único cambio respecto al pasado juego de la Liga fue la entrada de Carlos Esquivel por Benítez, quien apoyó en labores ofensivas a Isaac Brizuela y al goleador Pablo César Velázquez.

Del otro lado, los Gallos del Querétaro pretendieron dejar afuera los problemas extra cancha que vive el club y ante el Toluca romper una racha de cuatro derrotas consecutivas. Para ello el estratega Ignacio Ambriz mandó al terreno de juego a su cuadro estelar con: Fraga, De la Torre, Jiménez, Corral, Martínez, Corona, Camilo, William, Bermúdez, Juárez y Burón.

DIABLO INCÓMODO

Los primeros minutos del partido Toluca fue el que propuso el partido, con su acostumbrado esquema de atacar por las bandas y tenencia del balón; sin embargo, poco a poco los Gallos le fueron tapando las salidas, les incomodaron en la posesión de la pelota y hasta generaron las mejores aproximaciones de la primera mitad.

Diego de la Torre y Christián Bermúdez fueron los hombres que más insistieron en el arco de Toluca, aunque en la última línea se toparon con una zaga bien parada que dejó pocos espacios para llegar al arco de Talavera. La más peligrosa de los Gallos fue en una jugada a balón parado, un servicio al área donde Miguel Martínez cabeceó y su remate pasó muy cerca del poste izquierdo.

Toluca de repente se vio copado por el local, sin las armas para sacudirse esa presión y con poca movilidad de sus delanteros. El problema de los choriceros estuvo en el medio campo, pues Edy Brambila no fue esa conexión que pretendió Cardozo.

Fue hasta los últimos minutos de la primera mitad que Toluca tuvo serias llegadas al arco de Fraga, la más cercana a romper el cero fue al minuto 42, un remate de pierna izquierda de Isaac Brizuela que en la línea final fue sacado por Marcos Jiménez.

A CABEZAZOS

Para la segunda mitad el partido fue más dinámico, Querétaro se animó a abrir su marca y adelantar líneas, pero en esa osadía también permitió que Toluca se soltara a la ofensiva y comenzara a llenar de balones el área local.

La determinación de Gallos Blancos de jugar al tu por tu contra el Diablo parecía surtir efecto, apenas al 48' el Hobbit Bermúdez remató en el área chica pero de manera débil, lo que permitió que el portero Alfredo Talavera consiguiera quedarse con el balón.

Esa fue la única oportunidad que permitió Toluca, pues esa afrenta se la cobró con dos cabezazos dentro del área del Querétaro que sentenciaron el partido.

Y es que para la parte complementaria los Diablos ya tuvieron las llegadas por los costados de Brizuela, Ponce y Rojas, balones el área que fueron aprovechadas por Velazquez y pronto rompió el empate a cero.

La ventaja para los mexiquenses llegó hasta minuto 64 en una jugada a balón parado. Tiro libre por izquierda, casi al centro, que cobró Edy Brambila, con un toque suave mandó el balón medido al corazón de área donde Pablo Velázquez le ganó la posición a su marca y solo remató de cabeza para anidar el balón en las redes y poner el 1-0.

Esta ventaja despertó por completo a los Diablos, ante un Querétaro que intentó reaccionar con los ingresos de Guastavino y Moisés Velasco, pero nada distinto que pudiera si quiera inquietar a la zaga escarlata.

Los choriceros continuaron con su asedio en el campo rival hasta que encontraron ampliar su ventaja y sellar una victoria que los pone en lo más alto de la clasificación general. Fue al minuto 69, después de una serie de toques por el costado izquierdo llegó Miguel Ponce para poner un centro al área y ahí Edy Brambila con la cabeza le cambió la dirección al balón y puso el 2-0, suficiente para amarrar su octava victoria del torneo.