Tristes Tigres

Tigres se llevó tres goles en El Monumental, resultado que dio a los 'millonarios' su tercera Copa de su historia 

BUENOS AIRES, Argentina

El que domina y no anota, no juega bien. Y anoche Tigres fue ese equipo en la Final de la Copa Libertadores, en la que se tuvo que conformar con el subcampeonato, el tercero para el futbol mexicano desde 2001.

Sin jugar brillante, su rival el River Plate le venció por un marcador que sabe a goleada, pero que en la cancha no se notó para terminar con un 3-0. El equipo de Ricardo Ferretti dejó ir una inmejorable oportunidad de hacer historia ante un rival y escenario histórico, los Millonarios que juegan en un Monumental, que también cobra mucha vida en las finales.

Marcelo Gallardo no estuvo en la banca de su River, pero no faltó para que sus jugadores entendieran que debían contrarrestar la calidad de su rival con esa determinación que rayó en el juego brusco.

En un inicio aguerrido y ríspido, los Millonarios ejercieron presión sobre Tigres; salieron revolucionados, muy acelerados que incluso al minuto 8, lo pagaron con amonestación a Lucas Alario por una dura entrada a Guido Pizarro que el árbitro Darío Urbiaco pudo calificarla de roja directa.

Sin embargo, los felinos también se involucraron en ese juego sucio y lo pagó con cuatro amonestados en la primera mitad: Israel Jiménez, Juninho, José Rivas y André-Pierre Gignac.

Aun así, Tigres exhibía mejor toque de pelota y movilidad en el ataque. Incluso, al minuto 14 de acción provocó un error defensivo del River Plate, aunque no pudo convertirlo por un pésimo control de Rafael Sóbis.

En la salida, el central de River Plate, Funes Mori, entregó la esférica al rival, el francés Gignac tomó la tomó y dejó mano a mano a Sóbis con Marcelo Barovero, pero al brasileño le rebotó en el talón y se perdió una ocasión clara para hacer el 1-0.

Luego, al 22', Javier Aquino generó peligro por izquierda, tiró una diagonal al Cacha Arévalo que sacó un derechazo desde fuera del área que por fortuna de los Millonarios, un zaguero alcanzó a desviar.

Y enseguida, de nuevo Sóbis hizo una jugada excelsa dentro del área del River, al recortar con maestría y sacar un servicio retrasado que esta vez Jürgen Damm falló en el contacto final; tal y como sucedió en los minutos finales de la batalla de ida, el ex del Pachuca volvió a fallar a la hora buena.

Tigres ya había generado tres ocasiones para anotar y perdonó, justo lo que no hizo River Plate en su primera oportunidad luego de que al 34', el silbante no les sancionara un penal claro de José Rivas al alcanzar a tocar la esférica con la mano durante un forcejeo con Fernando Cavenaghi.

Y fue justo cuando parecía que el equipo de Ferretti había logrado su primer pequeño éxito al controlar el partido y bajar el calor de la tribuna, que al 44' Lionel Vangioni sacó un centro preciso a Lucas Alario quien conectó de cabeza y venció a Nahuel Guzmán para hacer el 1-0 que despertó al monstruo del Monumental.

Al comienzo del segundo tiempo, Funes Mori le tiró una plancha a Sóbis que el silbante juzgó con amonestación en vez de expulsión; el árbitro hacía lo propio para acumular las peores calificaciones, pero Tigres debía superar eso y el resto.

Al minuto 55 volvió a fabricar una ocasión para tirar a gol; el lateral Jiménez se incorporó con mucho criterio por derecha, sacó una diagonal retrasada que el francés Gignac remató de media vuelta pero su intento salió por encima del arco de Barovero. Al 62', el silbante repitió una errónea marcación cuando le perdonó la segunda amarilla a Cavenaghi por una barrida imprudente al _lo del banderín del tiro de esquina.

Tigres volvió a la carga al 65', Damm hizo una diagonal mortal y después tiro un centro preciso a segundo poste, pero Aquino no midió bien, saltó antes y terminó por cabecear sin dirección a puerta.

Al minuto 72, una vez más Aquino apareció en el área, pero esta vez en la propia para trabar a Carlos Sánchez. Esta vez el silbante no erró y sancionó penal que el propio Sánchez convirtió dos minutos después para el 2-0 con aroma a título.

Antes del 2-0 de River, Ferretti había hecho su primer movimiento con la salida del Cacha Arévalo y el ingreso de Jesús Dueñas y tras el segundo decidió arriesgar más al meter al ecuatoriano Joffre Guerrón por Jiménez.

Pero la reacción nunca llegó y River liquidó al 79' en un tiro de esquina donde el central Funes Mori entró sin marca y marcó de cabeza el 3-0 definitivo.

River Plate se erigió campeón de la Copa Libertadores y mucho por culpa de Tigres, porque paradójicamente el equipo mexicano pudo eliminarlo en la fase de grupos y lo dejó vivir y a los grandes cuando los dejas existir en finales, sucede lo de anoche: triunfan aunque en el papel luzcan más limitados.