Tigres quiere sanar sus heridas y meterse a Liguilla

Los felinos tendrán que cambiar el chip tras perder la Final de Concachampions y enfocarse en ganar los seis puntos que restan por disputar en el torneo regular y esperar que los rivales que van arriba tropiecen para meterse en la Fiesta Grande; hoy recibe al alicaído Veracruz


Tigres recibe a los Tiburones en el volcán
Tigres recibe a los Tiburones en el volcán (Mexsport)

Monterrey

Todavía heridos por el descalabro en la Final de Concachampions, Tigres buscará esta noche mantener vivas las esperanzas de clasificar cuando reciba al Veracruz en el último juego de local en el calendario regular. Los actuales campeones del futbol mexicano tendrán que cambiar el chip del fracaso en el intento de ir al Mundial de clubes y enfocarse en ganar los seis puntos que restan por disputar en el torneo regular y esperar que los rivales que van arriba tropiecen para meterse en la Fiesta Grande.

 El conjunto auriazul llega como noveno de la tabla con 20 puntos, a uno del octavo sitio, por lo que una victoria este sábado los volvería a meter en la zona de Liguilla, pero si no suman los tres puntos prácticamente le estarían diciendo adiós a la posibilidad de defender el título en los playoffs.

“No va ser por miedo a perder que vamos a dejar de intentarlo, sigo orgulloso de mis compañeros, creo que hicimos un buen trabajo en esta copa, llevamos otra vez el nombre de Tigres en lo alto a nivel internacional. El sábado tenemos un compromiso muy importante porque todavía tenemos posibilidades en el torneo local y hay que levantar la cabeza”, señaló el capitán Juninho al regreso de la capital del país.

Esta noche tendrán en frente un rival que desde que regresó a la Primera División en el Apertura 2013, los Tiburones del Veracruz han sido víctimas constantes de los Tigres en cualquier cancha. Los dirigidos por Ricardo Ferretti han ganado apenas un partido en los últimos siete duelos, donde suman tres derrotas y tres empates, por lo que se han estacando con 20 puntos en el noveno lugar de la tabla de posiciones.

 Afortunadamente hoy tendrán como visitante a un Tiburón desdentado que en los cinco enfrentamientos previos con los auriazules no han podido ganar y han sido derrotados cuatro veces por apenas un empate.

La última victoria del Tiburón Rojo en el Universitario se dio en el Clausura 2008, cuando eran dirigidos por Miguel Herrera y en la jornada 4 vinieron a golear 3-0 a los auriazules que eran dirigidos por Américo Gallego.

A pesar de todo esto, los felinos no puede descuidarse ni confiarse, pues los jarochos son muy peligrosos en la táctica fija, sobre todo en los saques de banda, y vendrán a copar la media cancha, cerrar espacios y jugar con la desesperación del equipo y hasta de los Incomparables.

 Ya eliminados de toda posibilidad de Liguilla, los escualos todavía tienen el confeti encima después de conquistar el título en la Copa Corona MX.

 El envión anímico no es descartable si se toma en cuenta el tibio estado de ánimo en los norteños y en el reciente triunfo conseguido en el Clausura por 2-1 ante Cruz Azul en el Pirata Fuente, marcador que significó mucho costo para La Máquina. Hoy no se puede descuidar nadie en los felinos, hay que ganar porque sólo quedan seis puntos en disputa y además de ganarlos se tiene que esperar resultados de otros equipos como Pumas, Cruz Azul, Morelia y Chivas.

 Esta noche no hay de otra, sólo vale la victoria y ante un rival que es cliente frecuente la tienen que conseguir y así mantener vivas las esperanzas de defender el campeonato del torneo anterior en la Liguilla.