Uche, el refuerzo de la rodilla destrozada

El africano llega a los Tigres con un historial plagado de lesiones, la mayoría relacionadas con una vieja rotura de ligamento cruzado, de la cual parece no haberse recuperado nunca

Ikechukwu Uche, en un partido de la Europa League contra Salzburgo
Ikechukwu Uche, en un partido de la Europa League contra Salzburgo (Reuters)

Ciudad de México

El artillero nigeriano, Ikechukwu Uche, quien es el nuevo refuerzo de los Tigres de la UANL, llegó a nuestro país como un "flamante" delantero, lo cierto es que su historial está plagado de lesiones e inactividad, todo relacionado con una vieja rotura de ligamento cruzado de la rodilla izquierda, de la que tal parece jamás se ha recuperado del todo.

El atacante africano inició su carrera en el viejo continente de manera prometedora en el año 2000 con el Racing de Ferrol de la segunda división de España, posteriormente, jugó para el Recreativo de Huelva, en 2003, con el que marcó 50 goles en 133 partidos, hasta que dio el salto al Getafe, escuadra para la que registró 11 tantos en 55 duelos.


El 2009 fue año obscuro para Uche, debutó con el Zaragoza, ya en Primera División, pero el 13 de septiembre sufre una infortunada lesión que lo alejó de las canchas por 8 meses, luego de romperse los ligamentos de la rodilla izquierda, por lo que se ausentó prácticamente toda la temporada.

Luego de su "recuperación", su regreso a las canchas no fue como se esperaba, ya que sufriría casi inmediatamente otra lesión en la misma pierna, por lo que fue sometido a una artroscopia en la rodilla izquierda, en la que fue intervenido del menisco, y además "reforzaron" la plastia que le colocaron en la primera operación.

De esta nueva dolencia, fue baja casi cinco meses, ya que de primera instancia se pensaba serian solo dos, algo que también se vio reflejado en sus números, ya que solo marcaria un gol, en los 18 partidos que pudo disputar.
Largo trajín

Villarreal incorporó a Ikechukwu Uche en 2011 pensando en cuatro temporadas, convirtiéndose en un movimiento que puso fin a su estancia en el Zaragoza, cuando rondaba los seis millones de euros.

Sin embargo, Uche no jugó con el Submarino Amarillo esta temporada, ya que fue cedido un año al Granada. Marcado por las lesiones, su alto salario, provocó que recomendaran su salida.

Logró 3 goles en 34 partidos, números que no son bien vistos en una liga de alto nivel competitivo.

Estando en el submarino amarillo, las molestias en la rodilla izquierda volvieron a manifestarse, fue sometido a diversas pruebas para contrarrestar esa dolencia, pero era evidente que ya no era el mismo jugador de antaño.

Algunas de las situaciones en las que ese fantasma lo atormentó fue, por ejemplo, en un juego contra Borussia Mönchengladbach, en su debut en la Europa League 2014-2015, duelo que iban perdiendo 1-0, por lo que el técnico amarillo, Marcelino García, le dio oportunidad y entró de cambio.

Ikechukwu Uche vio acción al minuto 67, y el primer balón que tocó, lo mandó al fondo de la red y puso el 1-1, pero sorprendentemente, pidió abandonar el juego tras sufrir un fuerte golpe con el arquero, impacto que recibió en la rodilla, todo, registrado en tan solo 26 segundos.

Los números que arrojó con el Villarreal fueron más llamativos que en los años más obscuros que vivió por las constantes lesiones, registrando 33 goles en 85 partidos, generando un historial "dudoso" respecto a la condición de aquella vieja lesión.

Hoy, convertido en el nuevo refuerzo de los Tigres de la UANL, se esperan resultados positivos de este artillero africano, ya que los dirigidos por Ricardo "Tuca" Ferretti pretenden tener una campaña de ensueño, pero la travesía de Ikechukwu Uche en el futbol profesional trae consigo un viejo fantasma.