Santos y Tigres, de campeón a campeón

El año 2015 dejó dos títulos de liga en el futbol mexicano, quienes fieles al estilo que sus respetivos entrenadores se erigieron como los mandamases de nuestro balompié 
Santos y Tigres, los campeones del 2015
Santos y Tigres, los campeones del 2015 (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Se esfuma el año 2015, y por ello vale la pena recordar a Santos y Tigres, equipos que, durante este lapso, se alzaron como los campeones de los torneos Clausura y Apertura 2015, respectivamente.

Dos instituciones que le dieron más poder a la región norte del país, que, junto a Juárez FC y Dorados de Sinaloa, en el Ascenso MX, opacaron a los denominados grandes de nuestro balompié a nivel local.  

El cuadro de la ‘Comarca’ obtuvo su quinto título de Liga el pasado 31 de mayo, cuando aún bajo la dirección técnica de Pedro Caixinha, se impusieron a los Gallos Blancos de Querétaro en una serie que terminó inclinada a su favor por marcador global de 5-0.  

Aquel Santos no fue tan avasallador como el actual monarca Tigres UANL, pero su poder ofensivo fue clave para responder en la última recta del certamen, donde consiguieron cuatro triunfos en los seis choques restantes del calendario, méritos suficientes para colarse como octavos de la clasificación y con ello ganarse el derecho de pelear por la corona. Fueron la quinta mejor ofensiva con 24 dianas registradas.  

Ya en la ‘Fiesta Grande’, la historia fue diferente, eliminando a Tigres en cuartos de final contra todo pronóstico, después despacharon a unas Chivas que vivían un buen momento para después definir el título en la ida de la final contra los queretanos, a quienes golearon 5-0 con una destacada actuación de Javier Orozco, quien anotó cuatro de los cinco goles laguneros.  

Ese Clausura 2015 también sirvió para que el arco albiverde volviera a lucir la figura de un gran cancerbero como el argentino Agustín Marchesín, a quien no le pesó la figura del emblemático Oswaldo Sánchez, y que supo responder en momentos clave del campeonato; Néstor Calderón, Diego Hernán González o el propio Djaniny Tavares fueron también piezas clave del éxito obtenido.  

El caso de Tigres fue diferente. La directiva del conjunto regiomontano realizó una inversión histórica para competir en el torneo local y la Copa Libertadores, misma que finalmente se les negó.

Con hombres como Jürgen Damm, Javier Aquino y el francés revelación André-Pierre Gignac, los Tigres crearon un plantel de escándalo que tardó en carburar, pues fue hasta la fecha cinco que los dirigidos por Ricardo Ferretti obtuvieron su primer triunfo.  

Con Gignac como bandera, regalando pinceladas de exquisito futbol, y goles que ponían de pie a seguidores propios y ajenos a Tigres, el club de San Nicolás de los Garza emprendió un camino ascendente cuya cúspide fue la obtención de la cuarta estrella en su escudo.  En una serie de alarido, ante un sorprendente Pumas de la UNAM, Tigres se impuso en Ciudad Universitaria, protagonizando la que, para muchos, es la final de la década, misma que terminó empatada en el global 4-4 antes de definir el certamen desde los once pasos.