Maria Sharapova sufrió, pero avanzó

La tenista rusa necesitó tres sets para vencer a la eslovaca Magdalena Rybarikova; la rusa tuvo problemas durante el partido

Sharapova venció, bajo la vista del 'Piojo' Herrera y Elías Ayub, a
Sharapova venció, bajo la vista del 'Piojo' Herrera y Elías Ayub, a (Iván López )

Acapulco, Guerrero

Maria Sharapova se agachó de espaldas a la cancha en dos ocasiones en el duelo en el que se impuso a la eslovaca Magdalena Rybarikova en tres sets 6-1, 4-6, 6-2. La primera sembrada pasó más problemas de los esperados para solventar el duelo de cuartos de final del Abierto Mexicano, pero consiguió su boleto a las semifinales.

La rusa no se sintió cómoda durante el duelo. Habló con su entrenador en el segundo set, se tomó una larga pausa en los vestidores antes de iniciar el tercero y pidió al médico cuando el duelo estaba a punto de definirse, pero la número dos del mundo se sobrepuso a las circunstancias para quedarse con la victoria.

Otro de esos problemas fue su rival. Valiente, se animó a ir a la red, y a dictar el juego desde el fondo, moviendo de un lado a otro a la ganadora de cinco Grand Slams, siempre amparada en su servicio.

Por eso, tras verse obligada a disputar un tercer episodio en Acapulco, Sharapova salió dispuesta a evitar alguna sorpresa. Con el 1-1 en el marcador en el set definitivo, tuvo dos oportunidades de quiebre. Ahí se tomó un momento, se agachó cerca de la línea de fondo de espaldas, respiró, cerró los ojos y volvió a la cancha para meter un globo incontestable para su rival.

Confirmó el rompimiento con su saque y con el 3-1 se encaminó a resolver un partido que en algún momento se le escapaba de las manos.

Sin embargo, en el sexto game del set definitivo Rybarikova tuvo doble oportunidad de rompimiento, pero la eslovaca envió las dos bolas fuera de la cancha, y con Sharapova en ventaja dejó una más en la red. Entonces Maria se volvió a agachar de espaldas a la cancha, sabía que el triunfo ya no se le escapaba.

Quebró en el siguiente juego y se llevó el capítulo 6-2. Pero con el triunfo en la bolsa no fue la de siempre, saludó al público camino a la banca y de nuevo cuando se encaminaba al vestidor, pero nada de besos en el centro de la cancha hacia los cuatro costados o de dar la entrevista en la cancha, aunque victoria al fin.

El panorama no lucía complicado para Maria en la primera manga. El dominio de Sharapova fue total y desde el inicio ya tenía una ventaja de 5-0, con un revés paralelo espectacular, un slide indescifrable y anticipándose a todos los saques de su rival. El game que le concedió a Rybarikova para el 6-1 parecía una anécdota.

Pero a partir de ahí la eslovaca confió en sus posibilidades, rompió en el sexto juego del segundo capítulo y ya inspirada se puso 5-2. Le costó trabajo cerrar tras permitir un break, pero en 48 minutos le robó el set a la primera sembrada.

En el tercero, Maria se quedó con el segundo juego sin permitir algún punto de su rival. Ahí recuperó el momento, mientras que Rybarikova se distrajo en marcaciones dudosas de los jueces, incluida una bola buena que marcaron como mala y no le dejaron protestar, mientras Sharapova se agachaba para concentrarse en evitar la mayor sorpresa de la edición 22 del Abierto Mexicano.