Caminos distintos en Roland Garros

Aunque sus inicios de año no pueden ser más diferentes, el español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic vuelven a ser los máximos favoritos para ganar este Grand Slam, cuya versión de 2017 arranca este domingo

Novak Djokovic y Rafael Nadal parten como los favoritos
Novak Djokovic y Rafael Nadal parten como los favoritos (Reuters )

Ciudad de México

Hace un año, Novak Djokovic rompió la barrera y, de paso, escribió otro capítulo en la historia del tenis. Al coronarse en París, el serbio se convirtió apenas en el octavo jugador en ganar los cuatro torneos de Grand Slam: Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open.

Después de tres finales perdidas en la arcilla gala, Nole por fin se impuso en el duelo decisivo, y al superar al británico Andy Murray, llegó a 12 conquistas en los grandes.

Estaba en la cima del tenis mundial, como el número uno indiscutible y se había coronado en la superficie favorita de Rafael Nadal.

El español vivió el otro lado de la moneda. Hasta la edición 2015 de Roland Garros, el español apenas había perdido un partido ahí y acumulaba nueve títulos, aunque ese año cayó en cuartos de final ante Djokovic, quien después no pudo con el suizo Stan Wawrinka; pero el año pasado la situación fue peor, Rafa no pudo pelear por su décima conquista en París, al retirarse por una lesión antes de su duelo de tercera ronda ante su compatriota Marcel Granollers.

En el resto del 2016, el de Manacor solo disputó cinco torneos más, en los que nunca mostró su mejor versión, a pesar de luchar hasta el final por una medalla individual en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, y llevarse la de oro en el dobles.

El camino parecía libre para Novak, ya con el Grand Slam de arcilla en su bolsa, pero alcanzar ese objetivo francés pareció relajarlo y a partir de ahí, el serbio no ha vuelto a ser el mismo.

En Wimbledon fue sorprendido por el estadunidense Sam Querrey en tercera ronda, en los Olímpicos por el argentino Juan Martín del Potro, en el debut, y en la final del US Open por Wawrinka.

El serbio incluso cedió el primer puesto en el ranking mundial en el cierre del año a Murray, contra el que cayó en la definición de las Finales del Tour en Londres; los malos resultados provocaron que terminara la relación con su entrenador Boris Becker.

El 2017 aparecía como una nueva oportunidad para Nole, sobre todo después de vencer a Murray en la final de Qatar, pero en Australia fue eliminado apenas en segunda ronda por el uzbeko Denis Istomin.

El resto de la gira por canchas duras tampoco mejoró, con caídas consecutivas ante el australiano Nick Kyrgios, por lo que antes de la de arcilla se deshizo del resto de su cuerpo técnico, aunque los resultados tampoco llegaron, con la derrota en la final de Roma ante el alemán Alexander Zverev.

El serbio llega a la edición 2017 de Roland Garros, que inicia hoy, en horas bajas, y como campeón defensor ha recurrido como entrenador al estadunidense Andre Agassi, otro ganador de los cuatro Grand Slam, para guiarlo e intentar recuperar la chispa.

Pero el máximo favorito es Nadal, quien ha vuelto a ser Rafa este 2017. Las sensaciones en la gira de cemento fueron positivas, con finales en Australia, Acapulco y Miami, aunque ningún título, pero el español avisó que si seguía en ese nivel, en arcilla llegarían los trofeos.

Cumplió. Se coronó en Montecarlo, Barcelona y Madrid, para convertirse en el máxima ganador de torneos en tierra batida en la historia, aunque el austriaco Dominic Thiem impidió el póker, al superarlo en Roma.

El español ha vuelto a su mejor nivel, y ha dejado en el pasado las lesiones que le impidieron rendir al 100 por ciento la temporada anterior.

BUSCAN UNA SORPRESA

Además de Djokovic, pocos parecen capaces de impedir la décima coronación de Rafa en París. El suizo Roger Federer es baja para el torneo, y su compatriota Wawrinka, experto en sorpresas, ha vivido un 2017 complicado, a pesar del título en Ginebra.

Murray llega como número uno del mundo, pero nunca se ha coronado en Roland Garros; por lo que los mayores peligros son dos jóvenes: Thiem y Zverev.

El austriaco, 7 del mundo, llegó este año a las finales de Madrid y Barcelona, en las que cayó ante Nadal, pero lo venció en la capital italiana, antes de sucumbir con Novak; mientras que el alemán ganó su primer Masters 1000 en la capital italiana.

Un año después, la situación en París ha cambiado de forma radical, y mientras Nadal parece insuperable, Djokovic está más vulnerable que nunca.