Cayó Rafael Nadal en semifinales de Buenos Aires

Con parciales de 6-4, 4-6 y 7-6 (7-4), el español perdió ante el austriaco Dominic Thiem en el certamen de Buenos Aires 

Rafael Nadal
Rafael Nadal (Reuters )

BUENOS AIRES, Argentina

El español Rafael Nadal cayó ante el austriaco Dominic Thiem en las semifinales del torneo de tenis de Buenos Aires por 6-4, 4-6 y 7-6 (7-4) tras desperdiciar un punto de partido y sumó un nuevo traspié en un comienzo de temporada de muchas dudas.

Número cinco del ranking y defensor del título, Nadal llegaba a la capital argentina con la misión de recuperarse del golpe que sufrió al perder en la primera ronda del Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año. Sin embargo, el español se marcha ahora a Río de Janeiro con el bolso lleno de interrogantes.

Thiem, quien con 22 años ocupa el decimonoveno puesto del ranking, buscará el cuarto título de su carrera mañana ante el ganador del duelo español que disputan más tarde David Ferrer y Nicolás Almagro.

"Es increíble. Acabo de ganarle a uno de los mejores de la historia. Sin dudas es mi mejor triunfo. Nadal es una leyenda, uno de los más grandes de todos los tiempos. Es un sueño hecho realidad", celebró el austríaco aún sobre la pista.

"Perdí el segundo set pero nunca me entregué. Tuve suerte cuando pegué en la línea cuando tuve un match point (en contra)", añadió Thiem, quien salvó un punto de partido con un espectacular drive sobre la raya cuando servía 4-5 en el tercer set.

"Es un sueño solamente jugar contra Nadal, imagínate si tengo la posibilidad de ganarle", agregó incrédulo el austríaco, que se mostró ilusionado en poder romper mañana la serie de títulos españoles en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. "Espero romper la racha de ganadores españoles en Buenos Aires. Haré lo mejor que pueda", afirmó.

La victoria ante Nadal, el nueve veces campeón de Roland Garros, marca un nuevo hito en el vertiginoso crecimiento de Thiem. Ganador de tres títulos la temporada pasada (Gstaad, Umag, Niza, todos sobre arcilla), Thiem parece llamado a ser una de las estrellas de una nueva generación que no termina de explotar.

Para Nadal, de 29 años, la caída supone otro golpe en una temporada que lo muestra vulnerable. El español buscaba en Buenos Aires recuperar las sensaciones positivas tras su inesperada eliminación en Australia y la paliza que sufrió ante Novak Djokovic en la final de Doha.

El español no mostró su mejor versión en la capital argentina, donde debió trabajar para vencer en las primeras rondas al local Juan Mónaco y al italiano Paolo Lorenzi. El calor y la humedad extrema, así como las molestias estomocales que sintió desde su llegada a Buenos Aires, jugaron en contra su recuperación. Pero también su juego y su mente, ya sin la fortaleza de otras épocas.