La incógnita del coach

Mientras algunos jugadores de la ATP no tienen entrenadores en este inicio de temporada, otros experimentan cambios importantes de cara al futuro


Del Potro, Kyrgios y Nadal
Del Potro, Kyrgios y Nadal (EFE)

Acapulco

Algunos jugadores que participaron en el Abierto Mexicano de tenis han servido como un pequeño ejemplo de lo que ocurre alrededor del Tour de la ATP con los entrenadores. Hay poca estabilidad entre los coaches de las mejores raquetas del mundo, y algunos incluso van de torneo en torneo sin tener un preparador fijo.

Entre los que compitieron en Acapulco, el argentino Juan Martín del Potro y el australiano Nick Kyrgios no tienen entrenador, el serbio Novak Djokovic se ha refugiado en su coach de siempre, mientras que el español Rafael Nadal ha quedado en un periodo de transición.

Delpo se quedó sin entrenador desde julio de 2015, cuando terminó una relación de siete años de trabajo junto a Franco Davin, a partir de ahí no ha tenido una fi gura en su box, aunque así llegó a la fi nal en los Olímpicos de Río de Janeiro. La guía, al menos en este inicio de temporada 2017, la ha encontrado en Daniel Orsanic, capitán Copa Davis de Argentina, junto al que ganó el trofeo por primera vez en la historia de su país, mientras encuentra estabilidad, sobre todo para la gira de arcilla.

Por su parte, Kyrgios, 17 del mundo, no tiene alguien que lo dirija desde que terminó su vínculo con Todd Larkham, tras Wimbledon 2015, pero después de la eliminación en la segunda ronda del Abierto de Australia, el joven de 21 años reconoció que tal vez es momento de buscar un mentor.

Nadal ha encontrado estabilidad junto a su tío Toni, su coach durante toda la vida, con el que ha ganado decenas de títulos, incluidos 14 torneos de Grand Slam, pero su eterno entrenador aseguró hace unas semanas que ya no estará con el actual sexto del mundo la próxima temporada, una decisión que ha coincidido con la llegada al equipo del ex tenista ibérico Carlos Moyá.

“Carlos es una persona que ha venido con muchísima ilusión, me aporta cosas nuevas, me ha ayudado y seguro que me va a ayudar de cara al futuro, cuento con tres técnicos, uno es mi tío, es que es el que me conoce más sin duda, de toda la vida y para mí es vital, por todo lo que me transmite; después está Francisco Roig, que es un entrenador que lleva muchos años conmigo, desde los 17 o 18, sabe lo que necesito, y siempre que estoy con él, también consigo ponerme en forma”, recordó Rafa, ya en Acapulco.

Sin embargo, el también ex número uno del mundo, cambia un poco el panorama para Nadal. “Carlos ha venido con más ideas claras, sabe lo que tengo que trabajar, y de momento nos encontramos muy bien, estoy feliz con mi equipo en general, trabajamos con ilusión, el comienzo del año ha sido muy positivo y ojalá podamos continuar”.

LA DESPEDIDA

Toni nunca ha estado en Acapulco junto al de Manacor, pero se incorporará al resto del calendario, incluidos los Grand Slam, antes de dedicarse por completo a la academia de Rafael en España, para evitar los viajes constantes que implica ser entrenador de uno de los tenistas más destacados del circuito.

“Es una gira muy larga de Indian Wells y Miami, y antes Acapulco, él tiene tres hijos y también trabajo en la academia, lo que pasa es que a diferencia de lo que hace habitualmente, viajó conmigo a principio de año, estuvo en Abu Dabi, en Brisbane, en Australia, más de un mes fuera, sin ver a su familia, y después va a empezar en Miami, Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma, Roland Garros, Wimbledon, son muchas semanas seguidas”.

El caso de Novak Djokovic es singular. Después de tres años de trabajo con una de las leyendas del tenis, el alemán Boris Becker, junto al que alcanzó su mejor momento, ambos anunciaron la decisión de despedirse al fi nal del 2016, y a partir de ahí Nole no ha contratado un nuevo entrenador.

Lo dirige Marian Vajda, su eterno coach desde 2006, aunque la salida de Becker coincidió con su mal momento, y el serbio no ha vuelto a ganar un título desde entonces, además de quedar fuera en la segunda ronda de Australia En el Tour se viven momentos convulsos en cuanto a los entrenadores, y el Abierto Mexicano fue una pequeña representación de lo que ocurre.