Lajovic dio otra sorpresa

El serbio superó en dos sets al español Nicolás Almagro, séptimo sembrado, para eliminarlo en Los Cabos


Dusan Lajovic
Dusan Lajovic (Santiago Chaparro)

Enviado, Los Cabos, BCS

El serbio Dusan Lajovic comienza a convertirse en el caballo negro del Abierto de Los Cabos. Después de eliminar en la segunda ronda al segundo sembrado, el australiano Bernard Tomic, en cuartos de final dio cuenta del español Nicolás Almagro, séptimo favorito, en dos parciales, 7-5 y 7-6 (5).

“Estoy muy feliz por mi actuación, fue un triunfo complicado, ambos tuvimos problemas al principio y sentí que controlé bien el partido, hice lo que debía, él cometió algunos errores, sobre todo al final del primer set y me lo robé, después aumenté el nivel y jugué bien hasta el final”, contó el jugador de 26 años.

El 72 del mundo ha vivido una semana de ensueño, venció al brasileño Thiago Monteiro el martes, a Tomic el miércoles, y ahora dio cuenta del ibérico, en un duelo en el que volvió a mostrar su talento, una buena defensa y un saque confiable.

El encuentro inició sin mayores sorpresas, hasta que el serbio se apuntó el rompimiento en el cuarto game para ponerse 3-1, luego mantuvo su servicio para colocarse 4-1, y estaba camino a apuntarse la manga.

Incluso sirvió para ganar el capítulo, pero concedió un ’break’, y Almagro aprovechó para igualar la situación 5-5.

Lajovic aseguró el tie-break, pero consiguió una recompensa mayor, cuando con set point en contra, el español conectó una bola que pareció tocar línea, aunque el juez señaló como fuera y a pesar de los reclamos del séptimo sembrado, Dusan se apuntó el episodio.

El segundo set volvió a mostrar lo mejor de ambos, Lajovic reaccionaba bien a las derechas de Almagro, mientras que el español también brilló con el revés.

Con apenas un par de oportunidades de quiebre desaprovechadas por el serbio, y una lesión del español en el hombro, llegó la definición en el tie-break.

Ahí, Almagro tomó la ventaja 5-2, pero Lajovic reaccionó y después de empatar a cinco, se quedó con un mini quiebre, para, con otro error no forzado de su rival, quedarse con el partido y consumar otra sorpresa en el Abierto de Los Cabos.

“Estaba abajo 5-2, pero creí que era poca desventaja, porque tenía dos servicios, me concentré en ello y estoy contento de haber terminado el juego en un segundo set, porque tuve un partido muy largo el día anterior”, concluyó.