Tigre Hank, tenista por su papá

Tigre afirmó que hace un par de años su padre le dio la opción de volver al deporte y gracias a él brilló en Acapulco

Tigre Hank, en Acapulco
Tigre Hank, en Acapulco (Santiago Chaparro)

ACAPULCO, Guerrero

Tigre Hank se convirtió en la sensación tras la primera jornada del Abierto Mexicano después de haber superado en el primer set al estadunidense Sam Querrey, quien lo supera en casi 600 lugares en el ranking. Su estilo desenfadado dentro y fuera de la pista provocó que la gente se volcara con él, a pesar de que perdió los dos siguientes episodios y el partido.

El de Tijuana, de 22 años, contó cómo que se interesó en este deporte: "el tenis es un deporte muy individual, me gusta trabajar en equipo, pero prefería culparme a mí mismo, estoy solo en la cancha y si gano o pierdo es mi responsabilidad".

Tigre aceptó que el principal responsable de que haya estado en la noche del lunes en el Estadio del Complejo Mextenis fue su padre, el empresario y político Jorge Hank Rhon, quien lo motivó hace tres años cuando quería alejarse de la disciplina.

"Mi papá fue el que me ayudó a volver a jugar, porque me había retirado a los 18 o 19 años, me puse medio gordito y me dijo que por qué lo había dejado, le respondí que estaba muy cansado de todo, porque muchas personas creen en mí y quisieran mejores resultados, cuando me ofreció la oportunidad de volver a jugar no estaba muy seguro, pero me convenció porque me dijo que el tenis lo puedo jugar hasta los 30 o 40, y la carrera la puedo hacer cuando sea. Me dio la opción de volver a intentarlo y la tomé".

Hank reconoció que fue hasta el final del primer episodio ante Querrey cuando se convenció que lo que quiere hacer en los próximos años es jugar tenis, debido al ambiente que hubo en Acapulco.

"Nunca estuve decidido al cien por ciento que dijera 'esto es lo mío', fui buen deportista en general, pero no estaba seguro lo que quería, incluso hace unos meses todavía estaba dudando, al final del año pasado estaba diciendo que me iba a retirar, y gané un torneo, y seguí tratando y después de ganar el primer set aquí, regresé a la silla y dije 'nací para hacer esto', no hay nada parecido a lo que sentí en el primer set, la gente, el apoyo, etcétera".

Sobre su personalidad, en la que no pierde tiempo entre puntos, lanza golpes casi sin querer y celebra poco, afirmó que le ayuda a desempeñarse mejor en el tour de la ATP al mantenerse tranquilo.

"Sé que tengo una personalidad bastante única, mucha gente me dice que estoy loco, pero pues así he sido siempre, no soy una persona común o que puedas describir en pocas palabras, mi manera de ser es algo que me ayuda en el tour porque no me descifran fácil en la cancha, me ven tranquilo, a veces prendido, hago las cosas como sin querer y a veces es así".