Hank no pudo con Querrey y solo se quedó en una anécdota

Aunque el mexicano Tigre Hank ganó el primer set ante el estadunidense Sam Querrey, no pudo mantener el ritmo y quedó eliminado

ACAPULCO

El triunfo esperado no llegó. A pesar de que el mexicano Tigre Hank ganó el primer set ante el estadunidense Sam Querrey en el desempate, después no pudo mantener el ritmo y termino cediendo ante el poderoso saque del nacido en San Francisco, California que avanzó a segunda ronda en el duelo estelar de la primera jornada del Abierto Mexicano por parciales de 6 (5)-7, 6-4 y 6-3.

El zurdo de Tijuana mostró calidad y técnica y no se dejó intimidar por un rival que le lleva casi 600 lugares en el ranking de la ATP, pero su esfuerzo terminó quedando en una bonita anécdota que contar a sus 22 años de edad.

En el primer set era cuestión de ver quién cedía primero el servicio. Querrey abrió las acciones con saques de 188, 208, 187 y 203 kilómetros por hora, marcando la tónica de lo que sería el encuentro: para lograr un quiebre, o al menos aspirar a él, Hank tendría que sufrir. Pero el de Tijuana respondió de la misma forma y cerró el segundo game con un ’ace’ de 196 km/h.

En el cuarto juego, Tigre se complicó, arriba 40-0 con tranquilidad, dejó que el estadunidense lo igualara e incluso tuviera una oportunidad de break, que salvó con un espectacular top-spin; no obstante, Querrey volvió a tener una chance, que otra vez el mexicano evitó con un drive paralelo, su sello durante el partido. 

Hank demostró ser un jugador fuera de lo común. Al terminar el punto no pedía la toalla como hacen varios tenistas por costumbre, en cambio se secaba la cara con su playera, si una pelota quedaba más cerca de él que de los atajadores, era la que usaba para poner en marcha el partido. Estaba disfrutando su momento en la cancha principal y no quería que nada lo interrumpiera.

Mientras Tigre mantuviera el saque seguiría en el partido, y aunque  Sam volvió a tener una oportunidad de break, salvó con un buena derecha.
Como nadie cedió el saque hubo que llegar hasta el tie-break y ahí llegó el instante más celebrado de la noche, con un local que consiguió un mini-quiebre apenas arrancando el desempate y luego se puso 3-0 arriba, pero rápido Querrey recuperó y el mexicano parecía más expuesto; sin embargo, se creció ante la adversidad y con una espectacular zurda cruzada se llevó el episodio tras otro pequeño break 7-6 (5).

Solo un espejismo

Hank no aprovechó su momento y lo que había impedido en el primer set, ya no lo evitó en el segundo. Apenas en el game inicial, el estadunidense quebró. En el siguiente juego el mexicano tuvo una oportunidad de recuperarse con un break, pero Querrey lo impidió con un saque de 206 kilómetros por hora y así sobrellevó el episodio hasta igualar el partido gracias al 6-4 en 33 minutos.

El tercer capítulo tuvo una historia similar, con  Hank abriendo con el servicio. No lo pudo conservar y a pesar de salvar un par de puntos de quiebre, terminó cediendo el saque después de un poderoso golpe de su rival.

Querrey se conformó con manejar el partido desde el centro de la cancha, su fortaleza se impuso a la técnica de Tigre y a pesar de que el mexicano intentaba moverlo, no podía con su derecha cuando buscaba la línea de fondo.

Hank ganaba con autoridad sus games y hacía disfrutar a la gente, pero Sam apenas concedía puntos durante su saque, por lo que la sorpresa quedó para otro día y en esta nueva era del Abierto Mexicano el Estadio tampoco pudo presenciar un triunfo nacional.

En dobles sí

Los mexicanos César Ramírez y Miguel Ángel Reyes Varela vencieron en la primera ronda del torneo de dobles al australiano Marinko Matosevic y el canadiense Vasek Pospisil con parciales de 6-4 y 6-4, para avanzar a la segunda ronda.