Suiza saca ventaja en Final Copa Davis

Roger Federer y Stanislas Wawrinka derrotaron a la dupla Julien Benneteau - Richard Gasquet, y el cetro para el equipo suizo está cerca 

Roger Federer y Stanislas Wawrinka
Roger Federer y Stanislas Wawrinka (Reuters )

Lille, Francia

Roger Federer y Stanislas Wawrinka dieron un golpe clave al derrotar a la pareja integrada por Julien Benneteau y Richard Gasquet para adelantarse 2-1 en la final de la Copa Davis de tenis.

Los suizos se impusieron 6-3, 7-5 y 6-4 ante un dobles local que sintió en exceso y ya desde el inicio la responsabilidad de darle un punto vital a su equipo. Los más de 27.000 espectadores en Lille fueron, en cierta forma, demasiado para ellos.

Así, a Suiza le alcanza con sumar mañana uno de los dos puntos en juego para conquistar por primera vez el gran trofeo por naciones del tenis. Francia, en cambio, tiene que lograr que Jo-Wilfried Tsonga derrote a Federer y Gael Monfils a Wawrinka si quiere concretar la meta de sumar un décimo título.

Con el presidente francés, François Hollande, en primera fila, Federer y Wawrinka quebraron para 4-2 con una sucesión de derechas potentes y una al cuerpo de Benneteau, que ya no pudo controlar la pelota.

Wawrinka era el líder de la pareja, el hombre que llevaba el peso en los puntos importantes y el de las jugadas más lúcidas. Federer, como quizás nunca en su carrera, era "el compañero de", el punto débil de la pareja.

Una derecha de Benneteau en la red como devolución a un saque de Federer le dio a Suiza el primer set por 6-3.

Los jugadores franceses -experimentados doblistas en el circuito pero por primera vez pareja en la Davis- se fueron al vestuario mientras los espectadores suizos se quedaban en el estadio sacudiéndose al ritmo de "Gonna make you sweat", uno de los mayores hits de los años 80.

Miles de personas bailaban, y, en efecto, transpiraban, pero el capitán suizo, Severin Lüthi, logró que sus jugadores escucharan con atención sus instrucciones.

Federer falló una volea sencilla en un saque y red, pero él mismo se ocupó de salvar ese break point con una volea sobre el cuerpo de Gasquet y un posterior smash. Wawrinka, con una volea corta cruzada de revés cerró el juego, el único hasta entonces en el que Francia había tenido la posibilidad de quebrar el servicio rival.

Suiza volvió a salvar dos pelotas de quiebre en el siguiente juego, con Wawrinka sacando. En la primera fila, Hollande se tomaba la cabeza y se retorcía de sufrimiento como un fan más.

Federer se ganó un abucheo general al sumar un punto con dos tiros consecutivos a los cuerpos de Gasquet y Benneteau, algo incómodo toda la tarde, y en parte con razón.

Benneteau forma una gran pareja con su compatriota Edouard Roger-Vasselin, con el que jugó toda la temporada del lado de la ventaja, a la izquierda de su compañero. Hoy debió hacerlo desde la derecha.

Suiza seguiría salvando pelotas de quiebre y, como en el fútbol, los goles que se fallan en el arco ajeno suelen terminar llegando al propio.

Así fue: Francia se sobrepondría a dos con el saque de Benneteau, el hombre sobre el que Suiza puso a lo largo de la tarde la mayor presión, aunque Gasquet también la sintió al sacar mal en todo su juego.

¿Consecuencia? Benneteau fue una vez más la víctima tras un saque de Gasquet, Federer lo superó limpiamente con una devolución de revés paralelo para quebrar el saque francés y situar a Suiza 6-5 adelante.

Wawrinka ganó en cero su servicio para que Suiza se situara 6-3 y 7-5 ante un público francés cada vez más apagado y una pareja rival que perdía dimensión minuto a minuto.

Una derecha de Wawrinka al medio, la zona de nadie en el dobles, situó a Suiza en ventaja de 3-2 y saque. A esa altura, Federer había elevado su nivel y acompañaba con solidez a Wawrinka.

Así terminó el partido, con ambos en perfecta sintonía: Federer conectó un potente saque al medio y Wawrinka definió con una sutil volea cruzada de revés. Grito de Federer, brazos en alto y abrazo a Wawrinka, cuya exhibición de hoy lo consolida como hombre-eje de todas las esperanzas de su país y gran candidato a héroe del fin de semana.

Si Federer perdiera mañana con Tsonga, algo que no es en absoluto improbable, Wawrinka se mediría con Monfils en un quinto punto que podría ser el cierre de año perfecto para él: lo abrió ganando en Australia su primer título de Grand Slam y podría cerrarlo dándole la primera Davis a su país.