Federer admite que pensó en retirarse tras operación

Horas antes de su regreso ante el argentino Juan Martín del Potro en la segunda ronda del torneo de Miami, Federer reconoció que tuvo temor por su primera lesión importante en su larga trayectoria.

Roger Federer
Roger Federer (Reuters )

MIAMI, Estados Unidos

El suizo Roger Federer admitió hoy que por unas horas puso en duda su futuro en el tenis después de la operación de rodilla a la que se sometió y por la que estuvo inactivo durante dos meses.

Horas antes de su regreso ante el argentino Juan Martín del Potro en la segunda ronda del torneo de Miami, Federer reconoció que tuvo temor por su primera lesión importante en su larga trayectoria.

"Cuando estaba a punto de entrar a la sala de operaciones me puse realmente triste y nervioso. Y cuando desperté, miré la rodilla y no la sentía como si fuera mi pierna", admitió el ex número uno del mundo. "No puedo creer que me haya operado".

"En ese momento estaba realmente asustado. Después de uno o dos días ya no tuve dolor y me di cuenta de que podía mover mi pierna", indicó el suizo, que a partir de ese momento tuvo una mentalidad positiva para regresar al circuito.

"Como que disfruté el proceso de mejorar cada día. Tenía una mentalidad positiva. Trabajaba dos o tres veces al día. Estuve en Suiza durante cinco semanas consecutivas. Para nosotros es raro estar en un solo lugar, en especial en nuestra casa por tanto tiempo", admitió el campeón de 17 títulos de Grand Slam.

Federer recordó que la lesión se produjo en Melbourne, cuando hizo un mal movimiento mientras bañaba a uno de sus hijos el día después de perder la semifinal del Abierto de Australia ante Novak Djokovic.

"Recuerdo que giré y escuché un click. Me dio la sensación de que había algo extraño en mi rodilla. Luego fuimos al zoológico y la pierna se hinchó. Cuando regresamos a Suiza me sometí a una resonancia magnética y el médico dijo que había que operar. Y acá estoy después de siete semanas y dos días", sostuvo Federer.

"Estoy muy contento de cómo ha ido, pero es evidente que estaba muy triste cuando me hicieron llegar la noticia de que tenía que operarme, porque pensaba que iba a conseguir completar mi carrera sin ninguna operación", añadió.

Para su regreso, las aspiraciones de Federer son muy modestas, después de haber acelerado su preparación en los últimos 10 días.

"Si siento algo mañana, no voy a seguir jugando. Es muy simple. Las expectativas son muy bajas, pero es bueno para saber como estoy y como va yendo todo", afirmó el helvético.

"Una vez que estás ahí, quieres ganar, está claro. Soy un competidor. Estoy muy contento de regresar. No esperaba estar de nuevo aquí tan pronto después de la cirugía", reconoció el suizo.

El retorno del número tres del ranking es muy especial, ya que chocará con Del Potro, un viejo conocido que está volviendo al circuito después de casi un año de inactividad por una lesión en la muñeca izquierda.

"Soy amigo de Juan Martín. Tuvimos buenos partidos a lo largo de los años. Dos veces en París a cinco sets, la final en el US Open", recordó Federer.

"Es muy lindo volver a ver a Del Potro en las canchas. No lo vi jugar desde que volvió, pero mi coach vio el partido de anoche", dijo el suizo, que aseguró que se focalizará en su juego y no buscará aprovechar las debilidades del argentino, que todavía no pega a pleno su potente revés a dos manos.

Del Potro, que regresó recientemente al circuito de una lesión de muñeca, derrotó el miércoles por la noche a su compatriota Guido Pella por 6-0 y 7-6 (7-4) en la primera ronda de Miami y se enfrentará con el suizo por un lugar en los octavos.

Será el vigésimo primer duelo de su clásica rivalidad, con un balance de 15-5 para Federer.