Lluvia provoca millonarias pérdidas en Roland Garros

Luego de que se suspendieran todos los juegos de este lunes, el director del torneo Guy Forget informó que se dejan de ganar dos millones de euros

Los espectadores esperan en la cancha protegida por la lluvia el comienzo del segundo día del Abierto de Francia en el Roland Garros
Los espectadores esperan en la cancha protegida por la lluvia el comienzo del segundo día del Abierto de Francia en el Roland Garros (AP)

PARÍS, Francia

La anulación de todos los partidos de este lunes en Roland Garros supone para el torneo dejar de ganar "unos dos millones de euros", señaló en rueda de prensa su director Guy Forget.

"Alrededor de unos dos millones de euros. Pero es algo secundario hoy, porque tendremos beneficios suficientes para compensarlo más tarde", explicó el antiguo jugador y capitán francés de Copa Davis.

"Hoy la necesidad es tener un techo, las cosas cambian en Francia, hay que darse cuenta de que realmente hace falta", añadió.

Los otros tres torneos del Grand Slam cuentan con techo. Wimbledon lo estrenó en 2009, el Abierto de Australia lo inauguró hace tres años y el US Open lo tendrá listo para su próxima edición (29 agosto-11 septiembre).

En París las obras de mejora de Roland Garros no estarán finalizadas al menos hasta 2020, debido a los recursos presentados por los vecinos en defensa del patrimonio que bloquean la extensión de las instalaciones de la Puerta de Auteuil.

Estos últimos son contrarios a la construcción de una cancha semienterrada en el jardín de Auteuil, un sitio natural e histórico doblemente protegido.

Por el momento el proceso está suspendido hasta que la justicia tome una decisión en diciembre.

"Ya está bien de las pequeñas denuncias. Tenemos necesidad de avanzar, la gente que viene lo hace para ver partidos y no para hacer política. Hoy han tenido que irse sin ver nada, es muy frustrante. Imaginen que mañana pasa lo mismo, no podemos continuar así", explicó.

¿Por qué no dar prioridad a la construcción del techo?, le preguntaron.

"Se trata de la última pieza del puzle, tenemos que tirar una serie de cosas y cambiar la estructura de la central. Nos hacen falta espacios más grandes, más confortables. Hoy cuando llueve parece que todo va a explotar en todos los sectores", añadió.