Nishikori, al igual que Ferrer y Azarenka, fuera de Acapulco

El japonés quedó eliminado del Abierto Mexicano al caer ante el estadunidense Sam Querrey y su poderoso servicio

Acapulco, Gro.

La jornada de miércoles del Abierto Mexicano dejó al torneo sin sus estrellas. A la baja de Victoria Azarenka y la eliminación de David Ferrer se unió la del japonés Kei Nishikori, quien cayó también en la segunda ronda por 6-4 y 6-3 ante el estadunidense Sam Querrey, para agregarse a las despedidas prematuras.

Esta vez no fue ni una lesión, ni el calor o el cansancio, el asiático se encontró con un norteamericano inspirado, que utilizó el saque como su mejor arma, y aprovechó que el número seis del mundo nunca se sintió cómodo en la cancha.

El segundo sembrado llegaba a Acapulco por su revancha, después de perder la final ante Ferrer el año pasado, pero no contaba con que era la jornada de las sorpresas. "No me salió nada bien, sobre todo con el servicio, no tuve un buen porcentaje con el primero; además, él sacó muy bien, y no fui capaz de tener muchas devoluciones, no fue mi día", explicó.

Querrey avisó desde el inicio y, sin parpadear, ganó el primer game; en cambio, su rival no tomaba el ritmo, debido a los puntos cortos y los errores constantes de ambos lados. Con una doble falta, Nishikori le regaló el quiebre a su rival, que casi sin buscarlo estaba 2-0.

El número 43 del ranking ATP seguía bien con el saque y no daba oportunidad a la reacción de su adversario, así se puso 4-1.

El asiático se estableció con su servicio, pero ya tenía el break en contra; hasta que Sam le dio oportunidad. Kei consiguió un triple quiebre y lo aprovechó con un error de su rival.

Pero el estadunidense se recuperó y, con una buena derecha, preparó un doble set point, no lo consiguió a la primera, pero luego su rival falló.

"Serví muy bien, él me quebró cuando servía con el 5-3, pero no dejé que me afectara, me concentré, y regresé a jugar, logré el rompimiento y eso me dio el momento para el siguiente set", señaló el ganador.

En el segundo episodio Querrey, con la confianza de su lado, también se animó a ser más agresivo, a continuar con los puntos cortos.

El momento clave llegó en el cuarto game. Nishikori ya lucía desesperado por no encontrar el ritmo y permitió un triple break, que salvó, pero el juego no terminaba, Querrey tuvo tres posibilidades más que desperdició, hasta que en el séptimo se quedó con el saque del japonés.

Ya con la ventaja en el marcador, Sam apeló a los bombazos de 207 kilómetros por hora, 205 y 209, ya tenía el botín, debía conservar el servicio.

Con el sello de la casa, Querrey tuvo un saque de 217 kilómetros por hora, antes que Nishikori enviara la pelota fuera para terminar con el partido.

"Es algo que pasa cuando estás contra un buen jugador, a veces puedo hacerlo bien, pero hoy no lo conseguí, espero regresar el próximo año", lamentó el subcampeón del año anterior.