La sabiduría de la experiencia

El español se impuso en tres sets a Ryan Harrison y accedió a la Final del Abierto Mexicano de Acapulco, en el duelo definitivo se medirá al japonés Kei Nishikori 


David Ferrer
David Ferrer (Iván López)

Enviado, Acapulco, Gro.

Ryan Harrison se convirtió en la sorpresa del torneo, desde la calificación llegó hasta las semifinales del Abierto Mexicano de Tenis. Hasta que se encontró con David Ferrer. El español le permitió disfrutar su momento en el primer set, pero reaccionó con contundencia para imponerse en tres episodios 4-6, 6-0 y 6-0.

El ibérico, segundo sembrado del certamen, se enfrentará al japonés Kei Nishikori, primero, en la disputa por el título, y buscará su cuarto título en Acapulco para igualar el récord del austriaco Thomas Muster. El de Jávea lo había intentado en 2013 cuando cayó en la final ante Rafael Nadal y en 2014, cuando se quedó en cuartos de final debido a una lesión.

La revelación del torneo comenzó inspirado, llegaba a todas las bolas, su saque respondía y la fórmula de servicio y red le funcionaba, Ferrer se limitaba a contestar todos los golpes, y llevar el set hacia la definición, abajo 4-5, pero con su saque.

Sin embargo, ahí el estadunidense fue por la sorpresa, no tenía nada que perder y consiguió lo que buscaba, el punto de rompimiento. Ferrer falló y Harrison se apuntó el primer episodio.

Pero Ferrer ya había esperado demasiado y entonces fue su momento de atacar. En el primer game del segundo episodio se quedó con el saque de su rival para robarle el momento.

A partir de ahí solo hubo un jugador en la cancha. El tres veces campeón hizo valer su experiencia para ganar los puntos más largos, esos que desgastan en lo físico y lo mental. Gracias a su agresividad, Ryan se quedó sin respuestas y se marchó triste a la banca 6-0 para el tercer set.

El capítulo definitivo fue igual al anterior, con Ferrer al comando de las acciones, y haciendo valer los 159 puestos que separan a uno del otro en el ranking mundial. Otros seis juegos consecutivos; desde que ganó la primera manga, Harrison no registró otro game.

El León de Jávea buscará el título en su segundo hogar, y si lo logra quedará para siempre en la historia del Abierto Mexicano. No estaba para sorpresas.