La victoria más especial de David Ferrer

El tenista español aseguró que su cuarto título fue el más importante por ser en cancha dura, por el rival que enfrentó y por el cariño de la gente

David Ferrer se coronó en Acapulco
David Ferrer se coronó en Acapulco (Iván López)

ACAPULCO

David Ferrer no podía borrar la sonrisa, incluso casi una hora después de haber vencido a Kei Nishikori en la final del Abierto Mexicano, en la conferencia de prensa seguía contento, posó con El Guaje que corona al campeón en Acapulco y hasta se tomo una selfie con los periodistas. Había reconquistado el certamen que tan bien se le da.

Después de ser tricampeón al vencer a sus compatriotas, los españoles Juan Carlos Ferrero, Nicolás Almagro y Fernando Verdasco en finales seguidas entre 2010 y 2012, el de Jávea se encontró con Rafael Nadal en el duelo decisivo en 2013 y fue superado ampliamente 0-6 y 2-6, mientras que el año pasado se retiró en cuartos de final por una lesión. 

Pero el sábado se coronó por cuarta vez, esta vez en superficie dura, mientras que las tres primeras habían sido en arcilla, por eso y otros factores más, la del 2015 ha sido la victoria más especial para él en Acapulco. 

“De las cuatro veces que he ganado, este año es donde más feliz me siento, primero porque lo hice en pista rápida, segundo porque jugué contra Kei Nishikori que es un Top 10 consolidado que dará muchas alegrías a sus fans, tercero por todo lo que viví esta semana, el homenaje que recibí el primer día, la gente me animó muchísimo, ha sido sin duda cuando más querido me he sentido; todo salió perfecto, mi hermano vivió dos semanas geniales conmigo, y también porque voy a cumplir 33 años y cada victoria y cada título lo aprecio mucho más”.

Ferrer se convirtió en el primer jugador desde Ivan Lendl en 1985 en ganar torneos de arcilla y superficie dura en semanas consecutivas.



El ibérico igualó al austriaco Thomas Muster como el máximo ganador del Abierto Mexicano, después de que el ex número uno del mundo lo consiguiera entre 1993 y 1996, y lo tuvo presente desde la premiación, aunque un poco más tarde dijo que todavía no era consciente de ese logro.  

“Es muy pronto para decirlo, porque aún no he llegado a asimilarlo, estoy cansado, feliz al mismo tiempo, es una sensación extraña, pero es bonito igualar marcas, a una leyenda como Muster, conseguir cuatro títulos aquí y en superficies diferentes me hace sentir orgulloso de lo que estoy logrando”.

Encuentra estabilidad

Ferrer ha pasado de un año en el que apenas consiguió un título y tuvo dos entrenadores, incluido el que había tenido toda la vida, Javier Piles, a lograr tres campeonatos en los primeros dos meses de 2015, en Doha, Río de Janeiro y Acapulco y trabajar con un nuevo preparador. El León reconoció que el término de su relación con el coach le cobró factura en 2014 y afectó sus resultados.

“Imagino que la clave es el trabajo diario, pero cada año intento trabajar duro, hago prácticamente lo mismo. He vuelto a tener tranquilidad, el 2014 fue bueno porque terminé Top 10, pero cambié de entrenador con Javier Piles con el que llevaba muchísimos años y siempre una ruptura cuando es importante duele, y hubo momentos que no tuve la tranquilidad que había tenido en años anteriores como 2010, 2011 o 2012, y este 2015 tengo entrenador nuevo, Paco Fogués, un compañero de toda la vida, nos conocemos mucho y puedo expresarme no solo a nivel profesional, sino en lo personal”.

El ibérico superó en la final del Abierto Mexicano a Nishikori, siete años menor, y con la irrupción de jóvenes como el japonés, Grigor Dimitrov y Milos Raonic, David se ha convertido en uno de los veteranos del Top 10 junto a Roger Federer y lucha por mantenerse en ese nivel.

“Con el paso de los años aprendes cosas, es la experiencia, e intentas mejorar los fallos que cometes en la pista de tenis o en la vida personal, y es lo que he intentado a lo largo de mi carrera tenística y de mi vida, cada año intento aprender cosas nuevas, saber que cuando estás cansado debes aceptarlo, cuando no estás jugando bien, intentar ganar aún sabiéndolo, y sobre todo ser positivo; ahora juego con gente joven y tengo poco que perder, porque he conseguido mucho más de lo que esperaba y para mí es como un regalo jugar cada final y en cada pista central”.

Consciente de la situación

A nivel mundial no abundan los casos de deportistas que hablen en público sobre la situación de la gente de su país; sin embargo, David Ferrer se animó a opinar sobre las situaciones que están ocurriendo en España, apenas unos minutos después de haber festejado en la cancha central de Acapulco.

“Estamos viviendo una crisis global, pero en España se ha acentuado y lo sufrimos todos, vivo en una realidad diferente, pero cuando vuelvo a casa veo a mi familia, amigos, que lo pasan mal, que no tienen trabajo, pero lo bueno de esto es que la clase política pueda entender que debe haber un cambio, y se está produciendo, la gente se está manifestando, está más alerta, y eso me gusta, porque no se puede hacer que votemos y luego los políticos hagan a su propio beneficio, y me alegra que en los partidos políticos haya gente joven y que pueda haber un cambio, que se acabe la gente que lleva muchísimos años que no ha cambiado nada, me cansa”.