La tristeza de Ferrer

El tenista español señaló que la lesión que lo obligó a retirarse del Abierto Mexicano de Tenis, no será impedimento para conseguir su meta de ganar su primer Grand Slam de su carrera; consideró que se encuentra en un gran momento  

Ferrer se despidió de Acapulco
Ferrer se despidió de Acapulco (Santiago Chaparro )

Acapulco, Guerrero

El español David Ferrer tuvo una despedida precipitada de uno de sus torneos favoritos, el Abierto Mexicano, después de una lesión en el abductor de la pierna izquierda que lo obligará también a perderse el primer Masters 1,000 de la temporada, el de Indian Wells en Estados Unidos.

El jugador de 31 años hace así una parada obligada en su 2014, con el fi n de recuperarse de cara a futuros eventos, como el segundo Grand Slam del año, Roland Garros, certamen en el que alcanzó la Final en 2013, pero se quedó corto frente a su compatriota Rafael Nadal.

Al número cuatro del mundo solo le falta un título de los cuatro grandes tras haber conseguido ya un Masters 1,000 y la Copa Davis. Sin embargo, durante su corta estancia en el torneo señaló que eso no es una obsesión.

"Ahora mismo no me pongo metas, estoy en un momento muy bueno, personalmente, aunque tenísticamente no es el mejor. Mi objetivo es mejorar y recuperarme bien y suplir los momentos de recuperación, ya no soy el de antes a la hora de recuperar o al estar cien por ciento en todos los partidos, tengo que cambiar algo en mí y en eso estoy".

Una de esas primeras modificaciones fue el entrenador. Tras 15 años con Javier Piles, a finales del año anterior decidieron separar sus caminos.

En ese momento el León de Jávea anunció que su nuevo entrenador sería José Francisco Altur, quien va a estar con él por 12 semanas; y que en el resto mantendría a Rafael García, su fisioterapeuta, quien también ejercerá como coach.

En este comienzo de temporada, el español fue eliminado en segunda ronda en Doha; en Auckland en semifinales, y en el Abierto de Australia en la ronda de cuartos de final.

Su primera alegría de la temporada fue en Buenos Aires, Argentina, torneo al que no pensaba asistir y que al final ganó tras superar en la Final al italiano Fabio Fognini.

Ese título significó para Ferrer poner fin a una racha de siete derrotas en duelos decisivos consecutivos, todos en 2013. Su desgracia inició precisamente en Acapulco hace un año.

Con los títulos de Auckland y Buenos Aires en el bolsillo, el ibérico buscaba su cuarto trofeo del Abierto Mexicano para igualar la marca del austriaco Thomas Muster, pero Nadal se lo impidió al superarlo en apenas una hora y cinco minutos en la reaparición del número uno en tierras aztecas.

Después de caer en esa instancia en México repitió la experiencia en Miami, en Oeiras, en Roland Garros ante Rafa, en Estocolmo, en Valencia, y en París.

A sus 31 años, Ferrer está en el mejor momento de su carrera, peleando entre los primeros cinco de la ATP, pero la edad comienza a pasarle factura, por ello ya decidió retirarse al menos temporalmente de la Copa Davis.

"Tengo que mirar por mi carrera y jugar cada año a cinco sets y tantas eliminatorias, tantos partidos, no puedo, ahora mismo la Copa Davis no es una prioridad para mí, ahora intento mantenerme, encontrar mi tenis y quedarme entre los mejores".