Liderato del Tri: de La Volpe a Osorio

Tuvieron que pasar siete entrenadores y dos interinos en el Tricolor para volver a ser cabeza en el Hexagonal

Ricardo Antonio La Volpe y Juan Carlos Osorio
Ricardo Antonio La Volpe y Juan Carlos Osorio (Mexsport)

Ciudad de México

La selección mexicana de Juan Carlos Osorio respira tranquilidad en las eliminatorias. Se prepararon bien física y mentalmente para conseguir tres puntos más ante Costa Rica el pasado viernes que los tienen como líderes del Hexagonal con siete unidades, algo que no ocurría desde hace doce años. Ese fue un punto clave para derrotar a Costa Rica, porque los futbolistas tenían claro lo que se jugaban, y que en casa, no podían dejar ir unidades.

La última vez que el Tri fue cabeza de esta parte de la eliminatoria fue con Ricardo La Volpe, en el 2005 rumbo a Alemania.

Tuvieron que pasar siete entrenadores (Hugo Sánchez, Sven Göran Eriksson, Javier Aguirre, José Manuel de la Torre, Luis Fernando Tena, Víctor Manuel Vucetich y Miguel Herrera); así como  dos interinos  (Jesús Ramírez, Efraín Flores), y la especie de homenaje que le hicieron a Enrique Meza, quien dirigió un amistoso contra España.

“Eso al final se debe al trabajo. Lo que nos resta es seguir por el mismo camino para mantenernos ahí. Estamos muy contentos, era importantísimo tener una victoria, la trabajamos desde que iniciamos la concentración, sabemos que Costa Rica es un equipo muy fuerte, con grandes jugadores”, mencionó Miguel Layún.

Agregó que “platicamos que teníamos que estar muy atentos, si nos descuidábamos podían sorprendernos”.

Por supuesto, el que Javier haya anotado su gol 46 con el Tricolor apenas al minuto 6 del duelo frente a Costa Rica, ayudó mucho, pues eso les permitió manejar los tiempos sin tanta presión.

“Cuando haces un gol tempranero siempre ayuda para llevar el plan de juego que se trabajó durante la semana. Es fundamental el trabajo que hace cada uno de nosotros para que en lo colectivo hagamos las cosas de manera correcta”.

Asimismo, no hay que olvidar que el conjunto nacional se concentró toda la semana en Cuernavaca con la idea de alejarse de la altura, que pesara menos, ya que según estudios que realizó el cuerpo técnico, éste llega a tener repercusión en el organismo después de las 72 horas que se está en el ambiente. Es por eso que el Tricolor llegó el mismo día del encuentro a la Ciudad de México.

“Para mí cuando se gana todo es color de rosa, por eso se dicen que funcionan las cosas. En cuanto a las decisiones que se tomaron me parece que fue positiva, no sé si fue el no tener el peso de la altura desde el día uno, o si el romper la rutina nos hizo estar diferentes en la concentración entre nosotros mismos, pueden ser varios factores, lo importante es que el equipo está dispuesto a trabajar en donde sea y conseguir los resultados”.