México sigue invicto tras empatar con Costa Rica

Cuando parecía que el Tri se llevaría tres puntos de San José, los ticos rescataron el empate con un golazo de Ureña que dejó el marcador 1-1

San José, Costa Rica

El rostro de Juan Carlos Osorio lo decía todo. Se notaba estresado cuando Costa Rica pisaba el área mexicana, y desesperado cuando los suyos fallaban frente al marco, como aquella de Jesús Manuel Corona, en la que estuvo solo frente a Keylos Navas y erró el tiro. El timonel lanzó una especie de puñetazo al aire, y minutos después se tapó la cara con ambas manos ante otra falla de sus pupilos. Y es que, el timonel sabía que México podía ganarle a los ticos, tuvo para hacerlo, pero también hay que decir que el enemigo se mostró fuerte en casa, y los porteros de ambos cuadros fueron fundamentales para el empate a un gol.

El suelo tico es hostil. La ‘pura vida’, frase que utilizan en Costa Rica para desear buenas vibras, quedó a un lado cuando el árbitro silbó el inicio del duelo contra mexicanos.  Los aficionados que abarrotaron el Estadio Nacional no daban tregua al contrario, abucheaban a Guillermo Ochoa  (quien tuvo una gran noche) cada vez que podían, y alentaban con todo a los suyos.

Con todo y eso, México hizo un primer tiempo inteligente, bravo. No lo movieron los gritos de afuera, ni la efusividad del rival. Todo marchaba bien, porque no se dedicó a defender, más bien, se plantó bien atrás y aprovechó al ataque cuando pudo. Así, se llevó un gol antes de que culminara el primer tiempo. Un autogol, es verdad, pero al final, bien buscado. Fue, sin duda, de los mejor que se le ha visto al Tri en un duelo de eliminatoria.

Si la tribuna estaba caliente, la cancha ardía. De repente había más que choques para conseguir el balón. A Hirving Lozano lo intentaron frenar con patadas.

Apenas al minuto de juego, Bryan Ruiz tiró con la zurda y memo Ochoa rechazó con los puños. Los ticos eran agresivos al ataque la hora de pelear el balón metían el cuerpo con firmeza.  En un momento de inspiración, El Tricolor aprovechó y Chucky Lozano disparó a portería, pero Keylor Navas estaba atento.

Bryan Oviedo intentó sorprender a Edson Álvarez, quien apareció como lateral derecho, pero no lo consiguió, y el del América lo frenó antes de que ingresara al área.

El partido estaba muy movido. Los locales eran intensos y buscaban a toda costa mandar el balón a zona de peligro, pero los mexicanos estaban atentos, sacaban todo lo que les llegaba.

Entonces, muy pronto en el partido Juan Caros Osorio comenzó a apuntar en su libreta, era evidente que el rival asfixiaba por momento a los suyos. Aunque también tomaban el esférico, pocas veces pudieron pasar la barrera roja que se les plantó enfrente.

De repente, Diego Reyes robó el esférico y mandí centro para Raúl Jiménez, a quien frenaron con una falta que no supo aprovechar el conjunto azteca, ya que Giovani dos Santos cobró muy por encima del marco.

La respuesta fue un tiro de Borges de media distancia, mismo que se quedó en un mero intento.

Marcos Ureña buscó espacios para entrar por sector izquierdo, eludió a Jair Pereira, sacó centro, y entre varios rebotes en el área, el Tricolor se llevó un buen susto.

Enseguida, intentaron por su sector derecho, pero de nueva cuenta los de verde eludieron el peligro.

Bryan Oviedo se quitó a Guardado y al final es Jonhy Acosta quien consigue el tiro de equina, tras un rechace de Álvarez. Los ticos seguían presionando, centros, remates y rechaces o taponazos de los mexicanos De cualquier forma había que destruir la férrea presión que ejercían los locales.

La más importante hasta ese momento para los visitantes fue un tiro de Diego Reyes, quien se sumó al ataque, y que rechazó Navas, con lo que hizo explotar el Estadio Nacional con aplausos.

Apenas pasaron unos segundos cuando Jonathan dos Santos tiró a portería y de nueva cuenta el portero del Real Madrid mostró la categoría.

Costa Rica apretaba en la salida a México, así consiguió que Bolaños metiera un tiro suave que llegó sin problemas a Ochoa.

A Reyes le robaron el balón en un par de ocasiones. Sin duda e notaba que necesitaba mayor apoyo en el sector. Incluso, en una tremenda carrera que pegó metros atrás Ruiz dejó atrás a Reyes, pero su tiro se fue por encima de la portería.

Al 42’, Raúl Jiménez metió centro que remató Giovani. La pelota le rebotó a Gamboa y aunque Navas alcanzó a manotear, no logró evitar el gol. Por supuesto, después de eso, el arquero pegó tremendo coraje, porque antes había logrado mantener su puerta sin tantos.

El entrenador Juan Carlos Osorio se mostró prudente. No festejó, más bien corrió con sus auxiliares a checar algunos detalles.

Para el segundo tiempo bajó la intensidad de ambos cuadros. Costa Rica buscó con mayor prudencia el tanto del empate, México esperó una buena opción para salir con el balón controlado.  Lo mismo aprovechó la banda izquierda que la derecha, por donde encontraban avanzar algunos metros. Encontró la vía, pero no el remate adecuado.

Y es que, también los ticos estaban atentos, no daban facilidades y eso fue en parte lo que frenó al enemigo.

Osorio daba vueltas en su área. Para el minuto 64 ya no traía sacó, pese a lo fresco de la noche. Luego, con el puño en el aire remarcó su desconcierto, cuando, tras un centro de Lozano por izquierda, el balón llegó franco a Jesús Manuel Corana (quien había ingresado en lugar de Guardado), y éste, solo frente a Navas entregó el balón con un remate suave.

Al 76’, de nueva cuenta Costa Rica tuvo oportunidad de conseguir el empate, gracias a Ureña, pero Memo demostró el porqué le dieron la titularidad. Estiró la mano derecha para impedir el tanto.

Apenas respiró Ochoa cuando Daniel Colindres lo puso a prueba de nueva cuenta, y con una estampa similar a la jugada anterior, el mexicano salvó su marco.

Los últimos minutos del encuentro se jugaron en terreno azteca. Y al 81’, el esfuerzo rindió sus frutos, luego de que Marcos Ureña remató de volea y con ellos venció a Ochoa.