Copa Oro, la tortura de los técnicos

En las tres últimas ediciones, México ha sido cuestionado por su funcionamiento y,por sus cortos resultados

El estratega colombiano Juan Carlos Osorio
El estratega colombiano Juan Carlos Osorio (Reuters)

Enviada, Phoenix

México fue el rey de la Concacaf mucho tiempo. Sin embargo, de aquellos días en los que se sufría poco y se obtenía la gloria poco queda. Las últimas tres ediciones de la Copa Oro han puesto nervioso a los entrenadores en turno.

El que Juan Carlos Osorio llegue con cierta presión a los cuartos de final contra Honduras en este 2017 no es tema exclusivo de este proceso. Ahora, se le reclama al entrenador colombiano que no ha arrollado con un equipo alterno, a los que en el papel son débiles en la Concacaf y que han resultado contestones.

El cuadro azteca clasificó a los cuartos de final con dos triunfos ante El Salvador (2-1) y Curazao (2-0) y un empate sin goles frente a Jamaica. Aquello ha escandalizado a muchos, e incluso señalan al timonel como el responsable de todo.

En el 2013 José Manuel de la Torre era el técnico nacional, y tuvo que hacer dos equipos ese año porque participaría en la Copa Confederaciones en Brasil con su mejor cuadro, en el que no se clasificó a la siguiente fase. Su equipo se colocó en el Grupo A, en el que consiguió seis puntos, uno menos que Panamá, así que clasificó como segundo lugar. La diferencia estuvo en los goles. Metieron seis, aunque recibieron tres.

En su debut perdió 2-1 frente a Panamá, luego le ganó 2-0 a Canadá y derrotó 3-1 a Martinica. Tampoco es que concretara goleadas de escandalo. Mucho menos en los cuartos de final, en donde apenas derrotó 1-0 a Trinidad y Tobago. Y en semifinales fue eliminado 2-1 por Panamá.

Para el 2015, Miguel Herrera llevó al plantel estelar a este certamen, ya que le daba medio boleto para la Copa Confederaciones del 2017, y el cuadro B fue a la Copa América en Chile.

Aquí tampoco se pudo arrollar como se esperaba en varios duelos. Solo el primero frente a Cuba, al que se le ganó 6-0 fue de tal espectáculo. Después, se empató sin goles contra Guatemala, resultado por el que también se le recriminó al equipo, se pedían muchos goles y México no logró definir frente a la puerta contraria. Y en el último choque de la primera fase, Trinidad y Tobago fue un hueso duro de roer. El Tricolor iba ganando 2-0 y de repente, se vio abajo 3-2. Sin embargo, Andrés Guardado metió el del empate, y cuando se festejaba un autogol de Jones al minuto 90, Yohance Marshall desató la algarabía de los suyos al poner el 4-4 en el marcador al 93'.

Después de eso, las polémica arbitral en el duelo frente a Panamá enfureció a más de uno. Con esa ayuda, el Tricolor logró llegar a la Final, en la que se midió a una Jamaica que había sorprendido en el camino, de la mano de un entrenador peculiar, Winfried Schäfer, que le había puesto un sello con pasajes de buen futbol. Ahí sí, el equipo fue otro y contundente.