Lo que nos dejó la Copa Confederaciones

Más allá de perder el tercer puesto frente a Portugal, la selección mexicana careció de un estilo, aunado a las rotaciones e improvisaciones de Osorio, que exhibieron sus carencias colectivas

Juan Carlos Osorio
Juan Carlos Osorio (Imago7)

Ciudad de México

Terminan dos semanas y media de futbol en Rusia; la Copa Confederaciones llega a su final este domingo y más allá de que la selección mexicana cayó 2-1 en el partido por el tercer puesto ante Portugal, las conclusiones del máximo representativo se perciben en el aire. Desde la falta de congruencia de ciertas determinaciones de Juan Carlos Osorio, hasta un par de estadísticas que por fin se concretaron en el propio certamen; sin duda y como en todo en la vida misma, lo adverso pesa al doble. El cuadro nacional concluye su participación en la justa, con mayores dudas que certezas.

La afición no ha dudado en mostrar su malestar por las actuaciones de México, después, sobre todo, de la derrota ante Alemania y en distintas vías de las redes sociales; la realidad es que Juan Carlos Osorio y sus convocados desaprovecharon una nueva oportunidad para resarcir la imagen que se dejó en la Copa América Centenario, con el 7-0 ante Chile. En el panorama, aún más complejo, aparece una nueva prueba: la Copa Oro, donde la obligación es ser campeón, sin importar que sea con un plantel alternativo.                    

CONFIRMACIÓN DE JONA

El menor de los Dos Santos ha exhibido un nivel destacado en la Confederaciones, jugando como mediocampista interior por derecha; ha disputado 246 minutos, solo perdiéndose actividad frente a Nueva Zelanda. Ha sido solución en el Ecuador del campo, robando balones y comenzando el ataque desde atrás. Lo único que se le podría acusar es la carencia de volumen ofensivo, pues pocas veces pisa el área para intentar un disparo. La Copa le ha funcionado como consolidación en el Tri.

FASE GRUPAL ACEPTABLE

En los tres primeros encuentros del torneo, México tuvo matices de buen futbol. Contra Portugal, se aplaudió la reacción y que el equipo al final, consiguiera un valioso empate; ante Nueva Zelanda, de nuevo las desconcentraciones le pasaron factura al Tri y el marcador estuvo en su contra por la mínima; con goles de Raúl Jiménez y Oribe Peralta, se remontó el marcador... Con Rusia de frente, la selección obtuvo su primera victoria ante conjuntos europeos (2-1).

LA UNIÓN DEL GRUPO

Ante las duras críticas por redes sociales de la afición y constantes manifestaciones de algunos medios de comunicación, que incluso han puesto en tela de juicio la continuidad del mismo Juan Carlos Osorio, el grueso del grupo ha salido a dar la cara por su entrenador: "Estamos con el profe", dijo Javier Hernández, en la conferencia previa al enfrentamiento ante Alemania; ayer, el mismo Rafael Márquez, uno de los referentes del combinado nacional, comentó que se han maximizado los escenarios negativos para este escuadrón.       

LA FALTA DE CREDIBILIDAD

Juan Carlos Osorio y su grupo de trabajo tenían una oportunidad irrefutable para borrar el complejo momento de hace un año, cuando Chile les metió siete goles en la Copa América; en la Confederaciones, además de la posibilidad de cruzarse con los andinos, México tenía la posibilidad de, con buenas actuaciones, dejar en claro que aquel traspié estaba olvidad. La realidad fue muy distinta. El encuentro contra Alemania despertó viejos fantasmas y la posibilidad de la catástrofe estuvo latente. Su fórmula vivió el instante más álgido con el 4-1 teutón. 

LOS MÉTODOS DE OSORIO

Las cuestionadas rotaciones, los cambios de puestos, colocando a defensas centrales como Diego Reyes, Oswaldo Alanís y hasta Carlos Salcedo de laterales, prescindir de un contención natural, y dejar fuera a Carlos Vela u Oribe Peralta de duelos que exigían el máximo compromiso, fueron el cúmulo de situaciones que desquiciaron a la tribuna mexicana en Rusia. el equipo se vio mal en estos puestos, se notaron forzados quienes improvisaban en una posición diferente a la que les pertenecía. Osorio rotó hasta en el arco, modificando el estado de ánimo del plantel.

¿LA MEJOR GENERACIÓN?

Si bien los reflectores de la culpa apuntan a Juan Carlos Osorio, también recaen en la responsabilidad natural de los futbolistas. Gran parte de este plantel ha estado en los peores descalabros recientes de la selección, en el reciente 7-0 frente a Chile, en las Eliminatorias de Concacaf, que pusieron a México en el repechaje de cara al Mundial del 2014... Sin menospreciar la medalla de oro de Londres 2012, este ha sido el mayor logro del colectivo nacional, pues ha quedado claro que ante los escenarios de presión, los acompaña la adversidad.