México, un triunfo con principios

Osorio encontró en el cuestionado Cándido Ramírez el movimiento que le permitió irse al frente ante Senegal, al que venció dos a cero 

Miami

Una más que gana Juan Carlos Osorio, obsesionado y obcecado con el tema de los perfiles naturales. Con el partido atascado, cantado el cero a cero, metió a la cancha en el minuto 71 al zurdo Cándido Ramírez, inédito en la Liga (muy cuestionada por ello su convocatoria) y 60 segundos después, el delantero de los Rayados le dio las gracias poniendo un centro preciso que acabó en la cabeza de Jesús Dueñas para convertir el gol que abrió el marcador ante una complicada representación de Senegal.

Osorio, motivadísimo todo el partido desde su zona de dirección frente a su banca, saltó de alegría, festejando el gol de su equipo, pero también con la intensidad del que festeja un gol hecho por él.

Sabe el profesor colombiano que esto lo adelanta en el abierto debate que ha propuesto por encontrar jugadores y delanteros de perfil natural, que le ayuden a solidificar su propuesta de ampliar la cancha, de lograr profundidad y desborde.

Buscó por todos lados, preguntó a cuanto personaje futbolístico se topó en dónde estaba ese extremo por izquierda natural y lo encontró, según dijo, por una recomendación de Ricardo Ferretti. No le importó recibir decenas de por qué llamaba a un suplente de los suplentes.

Y para que el entrenador terminara de cerrar su noche feliz, al minuto 86, llegó el segundo gol, uno que casi repite su modelo, pero del otro lado. Ahora fue Hirving Lozano el que desde la banda derecha sacó un centro que tuvo como destinatario a Rodolfo Pizarro, quien también de cabeza la metió.

Así pues, Juan Carlos Osorio podrá escribir en su libreta, con tinta roja o azul o la del color que más le acomode, que el apego a sus principios lo llevó a conseguir el triunfo en un partido que parecía no le permitiría sacar conclusiones positivas.

Por lo demás, hay que decir que el equipo mexicano sufrió y se vio mal en el primer tiempo. En dos ocasiones en este lapso, el portero Jesús Corona fue la figura al evitar con sus lances la anotación de los senegaleses. Fueron jugadas que se devinieron de errores en la salida con pelota controlada que le exigía a los defensores. En los dos casos por pérdidas de balón de Yasser Corona, quien apareció como central por izquierda.

Pero sí se batalló de más en esos primeros 45 minutos, hay que decir que apenas arrancando el segundo tiempo, Eduardo Herrera vio cómo un testarazo que parecía imposible que le detuvieran fue sacado en plena línea por el guardameta Ndiaye.

A partir de ahí se puede decir que el equipo mexicano mandó. Osorio cambió, justo para el segundo tiempo, a sus dos centrales originales (Néstor Araujo y Corona), por Carlos Salcedo y José Arturo "La Palmera" Rivas y eso le ayudó. Pero sobre todo sumó con el ingreso de Rodolfo Pizarro por Luis Montes, es el movimiento que le permitió construir la victoria.

El cuarto cambio fue el de Cándido Ramírez por Jürgen Damm, quien nunca pudo poner un centro efectivo pese a su insistencia en ello.

Como sucede siempre en el futbol, el resultado positivo terminó dándole sentido a un ensayo cuestionado con objetivas razones. La improvisación acerca mucho más al ridículo que al reconocimiento y aprendizaje que se busca, pero al menos eso no podrá ser relatado.