México 1-0 Panamá: Triste cara mostró el Tricolor

La selección mexicana le ganó 1-0 a Panamá en su último amistoso previo al inicio del Hexagonal, aunque sin mucha creatividad y escasos tiros a gol

Oribe marcó el único gol del duelo
Oribe marcó el único gol del duelo (Imago7)

CHICAGO, Estados Unidos

Por mucho que México y Panamá quisieran esconderse, por aquello de que en un mes se enfrentan en el Hexagonal (aunque para nada se parecerán esos equipos a éstos), lo inimaginable fue que México mostraría esa paupérrima cara en la mayor parte del encuentro, cuando en el campo tuvo elementos de calidad, al menos así están considerados en la Liga MX. El Tricolor le ganó 1-0 a Panamá, pero en cuestión de creatividad y tiros a gol se vio raquítico.

Desde Moisés Muñoz, arquero de uno de los equipos de mayor jerarquía en México, pasando por Hugo Ayala, un elemento que ha sido férreo en Tigres, Orbelín Pineda y Erick Gutiérrez, dos promesas importantes, al igual que Isaac Brizuela. Además de la experiencia de Giovani dos Santos y Oribe Peralta fue lo que presentó el Tri. Un equipo de lamento no era, pero así jugó en muchos momentos. Y luego entró Hirving Lozano, la joya del balompié azteca.

Juan Carlos Osorio hizo cambios significativos para este duelo respecto a lo que se vio contra Nueva Zelanda. Colocó a Jordan Silva como lateral derecho, Ayala y Marín en la central, Aldrete por izquierda. Molina en la contención; como interiores, Orbelín Pineda y Erick Gutiérrez. Isaac Brizuela, de manera sorpresiva, apareció por izquierda, mientras que Giovani dos Santos por derecha. En punta Oribe Peralta.

De las mejores jugadas que hasta ese momento había creado el Tricolor, fue un contragolpe en el que Orbelín Pineda trató de filtrar el balón a Oribe Peralta, pero fue interceptado por un rival. De ahí en fuera, un par de disparos de Panamá que dieron ligeros sustos a los mexicanos.

El esférico se movía en el medio campo, con una división importante para ambas escuadras, por momentos una lograba trasladarlo a tres cuartos de cancha rival, luego le tocaba a la otra, pero tiros a la portería había muy pocos.

Luego, Panamá se impuso en ese sector del campo, José González, Amilcar Henriquez, y Armando Cooper se afianzaron bien, aunque tampoco lograba proyectar al frente para crear un peligro intenso.

Así se fueron los primeros 20 minutos. Por algunos lapsos, México buscó con trazos largos, pero tampoco le funcionó, no le robaba por completo la pelota al enemigo, y eso le impedía sentirse cómodo en el terreno de juego.

El letargo era impresionante para la tribuna, tan es así que se escuchó un "¡Órale cabrones!", con afán de despertar a los futbolistas de esa parsimonia de la que estaban impregnados.

De repente, el cuadro azteca trataba de soltarse, y Orbelín Pineda, quien era de los pocos que se mostraban atrevidos, recibió un balón de 'Gio', pero Luis Ovalle le sacó el esférico antes de que pudiera sacar el disparo.

También, sobresalió una jugada en la que Oribe Peralta se fue a toda velocidad por banda derecha, la cedió a Giovani, pero de nueva cuenta la defensa canalera estaba atenta.

Juan Carlos Osorio permanecía hincado en su área técnica. Nada salía bien, y para muestra un balón que mandó casi a la pantalla gigante del estadio Erick Gutiérrez. Algo similar a lo que realizó el panameño Cooper minutos después.

El partido no caminaba, el frío congelaba los huesos en el Toyota Park, y el público se desentumía golpeando el piso con los pies a todo lo que da, temblaba un poco el suelo, e inmediatamente después lanzaban el grito de "eh, puto".

No había más emoción que esa, porque los balones que le caían al arquero José Calderón eran débiles, a excepción de uno de Giovani dos Santos (tras un centro de Isaac Brizuela por izquierda) que tapó de buena manera.

Para el segundo tiempo, hubo modificaciones. Jesús Dueñas cubrió la lateral derecha (en lugar de Silva), e Hirving Lozano se quedó como extremo por izquierda, con lo que Giovani se colocó del otro lado.

Fue hasta el 58' que México formuló una buena jugada; Giovani dos Santos llegó a línea de fondo por izquierda, mando centro para Oribe, quien la mandó al fondo de la red. Un alivio para el entrenador y el equipo, a los que el público ya criticaba de manera severa.

Pudiera pensarse que el duelo se abriría más con el gol, pero poco pasó después. Solo un arribo a velocidad de Hirving Lozano, que se abrió, pero a su perfil contrario, quedó incómodo y mandó el balón por encima de la portería.

Los abucheos se escuchaban en algunos sectores del estadio, pero una falta de Abdiel Arroyo sobre Adrián Aldrete disfrazó aquel grito. Otros más entusiastas trataron de iniciar la porra de "México, México", pero no prosperó, al igual que la llegada que se gestaba en ese momento en los pies de Lozano y que quedó atorada en los pies panameños.

Ahí quedó este partido, soso, triste, con detalles muy escasos que rescatar, y con cierta preocupación porque el equipo que plantó Juan Carlos Osorio no tiene mal nombre, malos elementos, ellos son los que se proyectan para sustituir a los de siempre, y la noche del martes no funcionaron.

SGF