El muro a 212 días de Columbus y de Trump

De noviembre del 2016 al 11 de junio del 2017 el duelo México-Estados Unidos pasó del constante acoso del magnate republicano por el muro fronterizo al relajamiento total

Las selecciones de México y Estados Unidos demuestran unidad
Las selecciones de México y Estados Unidos demuestran unidad (Especial )

Ciudad de México

Del viernes 11 de noviembre del 2016 al domingo 11 de junio del 2017, días en que México y Estados Unidos celebraron partidos de la eliminatoria mundialista rumbo a la Copa del Mundo Rusia 2018 por el área de la Concacaf el escenario cambió drásticamente, mientras que el Tricolor está a tres puntos de conseguir su calificación, el equipo de las barras y las estrellas cambió de entrenador, Bruce Arena por Jürgen Klinsmann, para remontar posiciones en el Hexagonal, aunque no solo eso.

En 2016 la tensión que provocó el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos agregó un ingrediente alarmante al duelo en Columbus, resultado de la belicosa campaña del magnate republicano y su promesa de campaña de levantar un muro en la frontera entre  los dos países.

Por fortuna, ese viernes 11 de noviembre un gesto tan inesperado como valioso, iniciativa de la Federación Mexicana de Futbol y la US Soccer, abonó a que los ánimos de confrontación entre aficionados de uno y otro equipo encontraran un escape; antes del inicio del juego las selecciones se formaron en el campo y se abrazaron, una foto le dio la vuelta al mundo. Fue un poderoso mansaje pacificador.

En la imagen Javier “Chicharito” Hernández se abrazó con Fabian Johnson, Christian Pulisic con Andrés Guardado, Jesús Manuel “Tecatito” Corona con German Berterame y con Giovani dos Santos, Michael Bradley con Rafael Márquez, Héctor Herrera con Matt Besler, Miguel Layún con Timothy Chandler, Omar González con Héctor Moreno y así todos… la tribuna lo celebró con un estruendoso aplauso.

Hoy, 212 días después de Columbus, y de cara a la cita de esta noche en el Estadio Azteca, el momento cumbre de Trump parece haberse diluido; ocupados en resolver temas de alta prioridad como la investigación sobre la intromisión de Rusia en las elecciones presidenciales y en contrarrestar la opinión negativa de su gobierno (38% de los estadunidenses “fuertemente desaprueban” su gestión), desde la Casa Blanca ha cesado por semanas el acoso a México, relajando la tensión sobre un duelo México-Estados Unidos que nunca debió salirse de su ámbito.