Debuta México con triunfo rumbo a Rusia 2018: 0-3

La selección mexicana derrotó 3-0 a El Salvador en el inicio de la eliminatoria mundialista; Juan Carlos Osorio fue sobrio en el festejo

Ciudad de México

A este Tricolor todavía hay tuercas por ajustarle: erró mucho en pases, en definición pero, aún así, mostró que tiene con qué cambiar el mal sabor del Hexagonal rumbo a Brasil 2014. Derrotó 3-0 a El Salvador, goleó como se le exigía, aunque es verdad, pudo hacer más, y la mirada clavada en el suelo de Juan Carlos Osorio cada vez que fallaban en el último remate lo demostraba.

La selección mexicana se midió a un rival de garra, pero sin los argumentos necesarios para ir más allá de un espanto. Eso sí, de que complicó, complicó, pues fue un conjunto rocoso en la defensiva.

Apenas transcurría el minuto siete, cuando en un cobro a balón parado, Andrés Guardado concretó el primero de la noche. Juan Carlos Osorio fue sobrio, nada de manotazos en el aire ni de festejos efusivos; incluso, de inmediato llamó a Hugo Ayala para darle instrucciones. El ‘Principito’ aún levantaba los brazos por la celebración, cuando el colombiano ya se había hincado para hacer sus tradicionales apuntes.

Con la confianza en la bolsa, el Tricolor no dejó de insistir: un tiro de Carlos Vela que no surtió el efecto deseado y que, al final, contrarremató ‘Chicharito’, pero el esférico fue directo al poste.

En una jugada de pizarrón, ‘Chicharito’ intentó un remate con la cabeza, aunque salió desviado. El agobio de los mexicanos era asfixiante, únicamente cuando había un saque de meta, la pelota se alejaba de la puerta de los salvadoreños, pero de inmediato los pupilos de Juan Carlos Osorio volvían a la carga.

Solo en una ocasión se motivó Denis Pineda y recorrió varios metros de su banda izquierda; no obstante, lo frenaron. La respuesta inmediata fue un disparo de Jesús Corona que rechazó de buena forma el arquero Henry Hernández; eso sí, todavía dio dolores de cabeza y la tuvo que rechazar la zaga. Hugo Ayala también lo intentó con un remate con la cabeza, pero el segundo tanto no llegaba.

Entonces, Osorio se hincaba de nuevo, no hizo ningún apunte, solo quería apreciar mejor la colocación de los suyos en una jugada a balón parado que, por cierto, también se fue por  la borda.

Los dirigidos por Ramón Maradiaga demostraban con carácter en la defensa, sacaban el balón como podían, el chiste era que los mexicanos no pasaran.

Osorio se paseaba de un lado a otro en su zona técnica, le gritaba al ‘Tecatito’ Corona, y luego, volvía a hincarse y a colocarse las manos en la boca.

El duelo no le favorecía del todo al Tricolor, el rival le sacaba el balón, y en una de esas jugadas, Rafael Burgos por poco y los sorprende, pero Moisés Muñoz salió de buena manera.

México volvía a tener el balón. En una de sus llegadas, Hernández no alcanzó a rematar un servicio, y entonces Osorio se metió las manos a la bolsa y se dirigió a su banca, en donde permaneció unos segundos y luego regresó al borde de su área.

Algunos silbidos se escuchaban en la tribuna, el público se impacientaba, esperaban más goles, y el Tri erraba en pases y disparos.

Fue hasta el 42’ que Héctor Herrera intentó un pase a Javier Hernández, pero el ‘Chicharito’, en su intento, no alcanzó a tocar la bola. Aún así, se anidó en el fondo de la red. Y entonces, Osorio respiró con tranquilidad, otra vez se llevó las manos a la cara, como persignándose, pero en esta ocasión tampoco fue efusivo, más bien, aprovechó para dar indicaciones como en el primer tanto, aunque esta vez a Héctor Moreno.

Al 52’ había llegado el tanto de Javier Hernández, un disparo potente, pero el árbitro invalidó la acción.

Comenzaron las patadas, a México lo frenaban. No podía pasar la barrera el conjunto azteca, y ante tal situación, el entrenador comenzó a mover piezas, metió a José Juan Vázquez y se quedó en la cancha con un 4-1-4-1.

Y le funcionó, pues al 63’, con un Guardado con mayor oportunidad de irse al frente, lo hizo, y filtró a un pase a Corona, quien de nueva cuenta le dio la pauta al balón, lo centró y llegó Carlos Vela con un tiro bombeado que se metió a la portería. Ahora sí, el 3-0 que ya se podía definir como goleada.

Después de eso salió Oribe Peralta y entró Raúl Jiménez.  También ingresó Raúl López y salió Layún, pues era momento de darles descanso para tenerlos al cien por ciento para el duelo ante Honduras del próximo martes. Solo existía un equipo en la cancha, México, que dominaba, pero sin la contundencia que se hubiera querido. Y no pasó más, el 3-0 se pactó en el debut de Osorio como entrenador del Tricolor, quien por cierto, en cuanto concluyó el duelo se persignó, tomó sus apuntes del césped, saludó a Maradiaga, felicitó a sus jugadores, y se puso enfrente de ellos para marcharse juntos al vestidor.