A lucirse en el 2017

En el año que inicia Juan Carlos Osorio buscará que el Tri sea protagonista en la Copa Confederaciones, el primer lugar del Hexagonal y en la Copa Oro

Juan Carlos Osorio, técnico de la selección nacional
Juan Carlos Osorio, técnico de la selección nacional (Imago7)

Ciudad de México

Cada vez que los futbolistas estiran con el preparador físico previo al inicio de los entrenamientos, Juan Carlos Osorio suele ayudar a los utileros a cargar las porterías, sin quejas y voluntarioso, el entrenador siempre se acerca a cualquier objeto que se requiera para la práctica, y claro, es común en él verlo contar con pasos la ubicación de cada uno de los platos que se requieren para los ejercicios.

Esa es una rutina en los arranques de entrenamiento del técnico de la selección nacional, quien enfatiza en cada detalle lo que cree necesario, que lo mismo alza la voz que aplaude. Y qué decir de la famosa libreta, de la pluma roja y azul que coloca detrás de sus tobillos, en sus calcetines.

Ni esos detalles, ni las famosas rotaciones cambiarán en Osorio para el 2017. Es firme en sus convicciones, y pese a los cuestionamientos que pueda tener en el camino no traicionará sus ideas. Así es Osorio, una figura diferente a otras que han comandado al Tricolor.

El colombiano tuvo un difícil 2016, repleto de críticas, un camino sinuoso que de una u otra forma ha sorteado. Aunque en el 2015 arrancó bien la eliminatoria al ganarle a El Salvador y a Honduras, las famosas rotaciones que hace entre partido y partido le acarrearon varios juicios, porque, como lo dijo su auxiliar Pompilio Páez, es algo a lo que no se está acostumbrado, pero como daba resultados, no pasaba a mayores.

En la Copa América Centenario, colocó a un portero distinto en los tres primeros duelos, y para la segunda fase, se inclinó por Guillermo Ochoa. Para ese duelo contra Chile, no puso a Rafael Márquez, quien hizo un viaje rápido a México porque nació su hijo. El 7-0 con el que fue eliminado México de la competencia, resquebrajó la confianza que muchos tenían en el timonel. Se cuestionó si era el indicado para seguir en el timón, pero los altos mandos lo ratificaron.

"Lo de hoy fue una vergüenza, un accidente del futbol. Quiero presentarle mis más sinceras disculpas a la afición mexicana", sentenció Osorio después de aquel partido.

Osorio es reflexivo, estudioso, y con esa raíz trató de entender qué pasó esa noche en Santa Clara, California. Se alejó de los reflectores, y "busqué contactar y acercarme con personas del futbol que sufrieron derrotas similares, por vía telefónica lo hice con tres personas, con otra fue cara a cara".

El entrenador reveló en varias entrevistas que platicó con Marcelo Bielsa, hacían "dos caminatas al día de casi dos horas y, a veces, hasta cuatro, charlando de futbol, compartiendo experiencias y esos cinco días fueron muy enriquecedores".

Al colombiano le dolió lo sucedido, cuentan que hasta acudió a algunas charlas terapéuticas, todo con tal de superar el golpe.

Osorio acudió a los Juegos Olímpicos a observar al equipo de Raúl Gutiérrez, ahí se le notó suelto, sin preocupaciones, no portaba el uniforme de selección.

Con la selección mayor volvió a la acción en partidos de eliminatoria. Le ganó de visitante 3-1 a El Salvador y empató sin goles contra Honduras en el estadio Azteca, para eso, ya era suyo el boleto al Hexagonal Final de la Concacaf, así que no había mayor temor.

El arranque no era nada fácil, porque tenía que visitar en la complicada Columbus a Estados Unidos. Ahí donde no registraban triunfos, pero si ya antes había rotó con malos momentos, como el imponerse en San Pedro Sula, tras 50 años de no hacerlo, o derrotar a Canadá en Vancouver, después de 23 años, Juan Carlos Osorio tenía claro que dicho reto también podría lograrse.

Los rumores apuntaban a que había un ultimátum, que si no sacaba puntos de esa plaza, le darían las gracias. Él mencionó en entrevista con La Afición que no era así, aunque "somos conscientes que es lo que menos me importa, seguramente que a futuro, no sé cuándo, ojalá que sea más adelante, después del Mundial, llegaremos a esa posición".

Y además, dejó en claro que ese duelo podrían ganarlo porque los jugadores estaban en un gran nivel y sobre todo, tenía a lo mejor.

Al final, se impuso 2-1 al cuadro de las barras y las estrellas, aunque después empató de visita frente a Panamá. Así cerró el Tricolor y Osorio sus compromisos de este 2016.

"Creo que este año fue muy positivo. Esta última convocatoria la disfrutamos mucho, fue muy productiva y beneficiosa para todos", mencionó el seleccionador.

Y tras los primeros cuatro puntos en el Hexagonal, la meta en este rubro para el 2017 es clara: "Está en nuestro alcance tener una clasificación que nos lleve a ser primer lugar de grupo, vamos a tratar de lograrlo. Entre nuestros planes está que en cada una de las cinco fechas se puedan lograr tres puntos".

Además de la eliminatoria, en la cual tanto los directivos como el estratega han declarado que quieren quedar primeros, tiene en la agenta la Copa Confederaciones de Rusia. En esta competencia se quedó a deber en el 2013, pues el equipo que comandaba en aquellos días José Manuel de la Torre no superó la primera fase. Su primer choque será el 18 de junio contra Portugal, el 21 se verá las caras contra Nueva Zelanda y el 24 cierra la fase de grupos ante Rusia.

Si avanza a semifinales, jugaría el 28 y 29 de junio. La Final y el partido por el tercer lugar serán el 2 de julio. De ahí que queda poco espacio para prepararse para la Copa Oro, lo cual hace suponer que la primera competencia se jugará con otro equipo, tomando en cuenta que la segunda es la de la Concacaf, en la que se le exige lo mejor. La justa se llevará a cabo en Estados Unidos del 7 al 26 de julio.

Esos son los compromisos del conjunto nacional, en los que tendrá que afianzarse en cuanto a idea de juego y nivel. Aunque el 2016 tuvo aspectos destacados, también fue marcado por una humillación y la polémica, algo que quiere olvidar y no vivir en el año que inicia.