Lo que no se deberá repetir

Te presentamos los cinco puntos que la Femexfut tiene que considerar para que el Tri pueda tener una buena participación en Brasil 2014, pero sobre todo, para que no vuelva a sufrir en una eliminatoria mundialista

La derrota ante Honduras le costó el puesto al "Chepo".
La derrota ante Honduras le costó el puesto al "Chepo". (AP)

Ciudad de México

Los predicamentos terminaron. Miguel Herrera puso punto final a una de las eliminatorias más sufridas para México. Sin embargo, la conquista del pase al Mundial de Brasil 2014 no puede ni debe tapar los errores que se cometieron en los últimos dos años en los que se disputó la eliminatoria mundialista. Se deben tomar acciones concretas que enmienden la situación actual.

Lecturas a lo ocurrido hay un sinfín. Sobre todo, en la junta del 2 de diciembre, cuando los dueños se reúnan para nombrar al nuevo entrenador de la selección nacional, deberán poner sobre la mesa qué es lo que se buscará no solo en el Mundial, sino en el nuevo ciclo en el que se busque el boleto a Rusia 2018.

1. Habrá que disuadir si en torno a la selección debe privar lo económico sobre lo deportivo; es evidente que la selección mexicana representa un extraordinario negocio, que los partidos que se juegan en Estados Unidos proveen de millones de dólares para que las arcas de la Federación gocen de un estado financiero óptimo.

Pero habrá que ver si conviene seguir celebrando partidos contra equipos de bajo nivel futbolístico que poco ayudan al crecimiento y desarrollo de una idea futbolística, rivales que exigen poco y ante los cuales la obtención de un resultado positivo no ayuda del todo, pues se carece de una exigencia mayor que sí pueden imprimir equipos de elite. El contrato con SUM ya está firmado, y se tendría que evaluar si se le puede pedir a dicha empresa mejores sinodales.

2. En el actual, y también en el nuevo proceso, se deberá medir de forma clara el aporte de los jugadores que militan en Europa, porque  si algo quedó claro en este ciclo es que la camiseta de la selección solo la pueden vestir los jugadores que mejor estado futbolístico tengan, ya ha quedado demostrado que el hecho de militar en un equipo europeo no se traduce en que debas ser titular con la selección, porque el aporte no es el mismo y a veces es hasta más bajo.

Los jugadores que provengan de Europa tendrán que marcar una clara evolución en el juego del equipo, adaptarse a las circunstancias y transmitir liderazgo.

3. También, se deberá encontrar un entrenador que pueda desarrollar una idea clara de juego, que el Tri tenga identidad en la cancha, que se pueda saber a qué juega el equipo, un estilo que pueda ser interpretado por los jugadores en la cancha, alejarse de los inventos y ser un equipo reconocible en todas las líneas.

Dentro de lo anterior, desde la Federación se debe entender que el entrenador es un guía del equipo y no una persona que esté más allá del mismo, un tipo que deberá ser autónomo para tomar sus decisiones, pero que dentro del mismo organigrama necesita encontrar cuestionamientos para llegar a una coherencia futbolística.

4. Que los jugadores no pueden seguir condicionado sus convocatorias, que no se les deberá rogar, que las novelas mediáticas, por si quieren o no estar en la selección, no se deben protagonizar ni una ocasión más con ningún jugador, y que cualquiera que sea no puede aceptar su llamado solo cuando se le garantice la titularidad. Federativos y jugadores deberán entender y aceptar las decisiones, quien quiera estar que esté de la forma más comprometida.

5. Que en el momento justo se debe tener valor para ejecutar las decisiones que se crean pertinentes en beneficio del equipo. Una cosa es apoyar un proyecto deportivo y otra muy diferente la obstinación por cumplir los procesos. En el momento en que se detecte que la armonía interna y la futbolística se ha quebrantado, habrá que reconocer que es la hora de cambiar el rumbo pensando en mejorar para no llegar a las últimas instancias con tantos predicamentos.