Es un equipo con carácter

Después de 24 cobros desde el manchón penal, México se impuso a Brasil para avanzar a las semifinales del Mundial Sub 17; Argentina o Costa de Marfil será su adversario.

En tiempo regular México terminó 1-1 con un Brasil que llegaba como favorito indiscutible, con 18 goles a favor y solo tres en contra.
En tiempo regular México terminó 1-1 con un Brasil que llegaba como favorito indiscutible, con 18 goles a favor y solo tres en contra. (EFE)

Dubái, EAU

Las categorías juveniles son otra cosa para el futbol mexicano. Parece que a temprana edad el jugador nacional no conoce de complejos, traumas o miedos; al contrario, es fuerte, aguerrido y, sobre todo, ganador. Por eso es capaz de maniatar a Brasil en unos cuartos de final, venir de atrás en una tanda de penales y aguantar 24 tiros desde el manchón para salir con la victoria. Hoy, la selección sub 17 es justa semifinalista.


En tiempo regular México terminó 1-1 con un Brasil que llegaba como favorito indiscutible, con 18 goles a favor y solo tres en contra. Por eso vinieron los penales, en los que la suerte parecía echada cuando Rivas falló en el tercer cobró, pero apareció la figura del portero Raúl Gudiño y su 1.95 metros de estatura para detener el último cobro brasileño y mandar a una interminable muerte súbita que concluyó hasta el decimosegundo disparo que, de nueva cuenta, atajó el guardameta; al final 11-10 a favor de los mexicanos.


Esta selección que dirige Raúl Gutiérrez tiene las ideas muy claras y la mentalidad a tope, jugadores y técnico están en sintonía en aras del segundo título mundial consecutivo y el tercero en esta categoría. Solo así se explica que después del humillante 6-1 que le enjaretó Nigeria se haya podido levantar con tal fuerza que sin miedos echó al favorito Brasil.


Antes de los penaltis, Brasil había sobrevivido a cada uno de los contratiempos que se le presentaron en el partido. Con el balón en juego el duelo había sido intenso, sin excesivas ocasiones de gol. El respeto entre México y Brasil fue palpable.


Tanto fue así que recién a los 36 minutos México llegó con riesgo a la zona defensiva brasileña en una buena aparición de Iván Ochoa, que definió al cuerpo del arquero Marcos.


Instantes después, Indio pudo haber anotado para Brasil, después de ejecutar un tiro libre que dio en el larguero. Y antes de cerrar la primera mitad, Caio remató desde larga distancia y la pelota salió cerca del poste izquierdo.


En el complemento, la tónica fue similar, aunque con un leve predominio de los sudamericanos, que tuvieron una posibilidad de desnivelar el tanteador en una jugada en la que Gabriel se fue contra el arquero, pero adelantó mucho el balón.


El conjunto de Raúl Gutiérrez se vio ganador cuando a diez minutos del final, gracias a una falta lateral prolongada por Alejandro Díaz dentro del área, fue aprovechada, de tacón, por Ochoa.


México tenía el partido en sus manos; sin embargo, a cinco minutos después Brasil encontró el premio a su acoso en una jugada plagada de errores de su rival. Un barullo dentro del área mexicano llevó el balón a Nathan. Lanzó primero, desde el punto de penalti. El jugador recogió el propio rechace para enviar un nuevo tiro fuera del alcance de Raúl Gudiño.


Nadie marcó en el tiempo restante y el desenlace quedó en manos de los lanzamientos de penaltis, donde México salió vencedor para prolongar la defensa de su corona. El ganador del choque entre Argentina y Costa de Marfil será su próximo rival.