Sufren con los goles

De 61 disparos a portería que ha tenido la selección de México en los cuatro partidos (durante 90 minutos) de la Copa Oro, solo ha marcado 10; por cada seis llegadas ha anotado solo un tanto 

Giovani dos Santos, delantero de México
Giovani dos Santos, delantero de México

Atlanta, Georgia

Algo le pasa a México que de repente se acuerda de anotar. Ya lo decía el entrenador Miguel Herrera antes y en los dos primeros duelos de la Copa Oro, a su equipo le falta definir todas las oportunidades.

En la justa de la Concacaf, a México le ha costado disparar seis veces a portería rival para anotar un gol. Así lo dicen las estadísticas, que retratan la facilidad que han tenido en algunos lapsos para tirar al marco, y los errores que se han cometido por no ser certeros.

Sin embargo, los diez tantos de los últimos seis partidos que ha enfrentado México, cuatro en el certamen de la Concacaf y dos de preparación rumbo a esta justa, en tres se ha ido en cero durante los 90 minutos, en el último, el de cuartos de final contra Costa Rica, lo definió con un penal en los últimos suspiros del tiempo extra, y no lo hizo ni Carlos Vela ni Oribe Peralta, los hombres de veneno en el ataque.


En el ya mencionado certamen, México ha tenido 61 tiros a gol en cuatro duelos, de los cuales, solo ha concretado 10 en cada uno de los 90 minutos del tiempo regular, es decir, si no se cuenta el penal con el que se impuso a los ticos, pues ya fue en el segundo tiempo extra. Seis de ellos fueron frente a Cuba, un equipo al que le faltaban seis jugadores y su técnico, y además, otro de sus futbolistas había desertado. Con ese panorama, y con la historia corta que aún tiene el cuadro cubano en el futbol, el Tricolor fue superior durante todo el choque. Metieron seis goles de los 30 tiros que tuvieron a puerta, pero fallaron cinco, entre ellos, cinco remates errados por parte de Peralta, quien a cambio concretó tres.

Mientras que Carlos Vela tuvo en sus botines cinco oportunidades y solo metió un gol. Ese ha sido el andar tricolor; se ha enfrentado a rivales que, en el papel, y al menos en la primera fase, no tenían porque complicarle como lo hicieron, pero sus fallas arriba han sido lo más evidente del cuadro de Herrera.

En el segundo choque, se midió a un Guatemala que lo fue a esperar atrás, que jugó su partido y sacó un punto como recompensa; México trataba de sacudirse al rival y logró siete tiros al marco, pero no concretó ninguno. Dos tiros de Jonathan dos Santos, el mismo número para Vela, un par más de Herrera (una de ellas al travesaño), Vela, y uno de Guardado quedaron como mera anécdota, pero ninguno se reflejó en el marcador.

México volvió a dominar frente a los trinitarios, y con 13 tiros directos consiguió cuatro anotaciones, una de ellas fue autogol; lo intentaron Paul Aguilar con dos tiros (uno de ellos, el primer gol), Gio y Carlos Vela aparecieron también en dos ocasiones, éste último metió una de ellas. Mientras que Oribe y Francisco Rodríguez también pudieron tirar a gol, pero no consiguieron nada. Jesús Corona mandó una al travesaño.

Andrés Guardado sí logró una diana de sus dos remates que tuvo. Bateau con la cabeza, le sacó a Herrera una balón que parecía filtrarse a la meta. Llegó la hora de enfrentarse a Costa Rica. Un enemigo que no había sido tan peligroso en este certamen como lo demostró en el Mundial, y del que México podía aprovecharse. Y sí, el Tri tuvo una mejoría en su funcionamiento que se empañó con la falta de contundencia, sobre todo de Carlos Vela.

El de la Real Sociedad tuvo su primera chance al 32', con un remate desde fuera del área, pero el balón se fue desviado. Pero fue al 68', cuando se le presentó la mejor oportunidad, pues quedó solo frente al portero y voló el tiro.

Una jugada idéntica se retrató al 73', con la falla del atacante. Fueron las más claras del duelo y no se aprovecharon, afortunadamente para la causa del equipo del Piojo, llegó un penal (mal marcado), que les dio el pase a las semifinales.