Tricolor sin goles

México volvió a carecer de tino en ataque y no pudo lograr la victoria en su debut en Copa América ante Bolivia, con lo que sus opciones de avanzar empiezan a complicarse

Viña del Mar, Chile

No, no hubo talento ni los jugadores sacaron el orgullo por aquello de que los etiquetaron como un equipo alterno.

México mostró una de sus peores versiones como selección, con un ataque chato y un conjunto incapaz de hilar juego de manera constante, ante una Bolivia que también desnudó sus carencias y que pactó un empate a cero sin mayores inconvenientes.

El Tricolor pintó los últimos minutos de ímpetu, pero erró en los remates a puerta. El mejor ya en esos instantes era Javier Aquino, quien trató de darle otra cara al conjunto mexicano, pero la historia quedó en esfuerzo.

En el papel, éste era el duelo más accesible para los dirigidos por Miguel Herrera, el que sería la clave para las aspiraciones de clasificar a la siguiente ronda, pero México no encontró camino, ni un goleador que cambiara el paupérrimo rumbo que tomó el equipo desde los minutos iniciales.

La primera llegada del conjunto mexicano fue por derecha. Juan Carlos Medina pegó tremenda carrera para mandar un centro que no encontró rematador. El ataque mexicano se notó temeroso.

Eduardo Herrera retrasando los balones, recibiendo siempre de espaldas extinguiendo solo sus posibilidades, y en otras ocasiones se encontró con las piernas efectivas de los bolivianos.

Con el transcurrir de los minutos, los atrevidos fueron Matías Vuoso y Jesús Tecatito Corona, pero el veneno se quedaba en tres cuartos de cancha. En los botines del ex de Chiapas pasaba un poco más la habilidad, se botó bien y controló de buena forma el esférico, en una de esas ocasiones centró y el balón se lo encontró Medina, quien sacó un disparo potente que pasó a un lado del poste izquierdo de Romel Quiñónez.

El Tecatito, como de costumbre, hizo las diagonales que tanto le atraen y que tan alucinados dejan al rival, pero no encontró acompañante. Fue entonces cuando el enemigo se envalentonó. Richard Pedriel metió un tiro en el que se requirieron las mejores condiciones de Jesús Corona, el portero se tendió abajo para sacar el balón de zona de peligro. Los jugadores del equipo del altiplano no cesaban en su intento. Marcelo Martins era el que más ímpetu e ingenio el ponía adelante, pero su esfuerzo se quedaba corto.

Los mexicanos tomaron el control del duelo. Se notaban un poco más ordenados, pero de media cancha hacia el frente faltaba más creatividad, no bastaba con el talento del Tecatito, Gerardo Flores también hizo el intento con un remate de larga distancia, pero se fue muy lejos del lugar deseado.

Lo más animado para esos momentos era el famoso "¡puto!", que se escuchaba en la tribuna cada vez que el portero rival despejaba, pero que ambientaba a los aficionados. Matías seguía siendo el hombre de peligro para los mexicanos, bajaba a recuperarla, burlaba, y se metía bien al área, pero seguía faltando el remate importante.

De repente, un tiro de larga distancia de Jhasmani Campos volvió a alertar a los futbolistas del Tricolor, pero Corona en una gran estirada salvó su arco. Luego, apareció Ronald Raldes con un remate con la cabeza que tampoco tuvo éxito.

La segunda mitad salpicó los mismos tintes que el primero. Dos equipos muy chatos, México con un poco más de poder, pero sin claridad al frente. Vuoso seguía sacando sus jugadas más vistosas, en una de esas, abrió el balón para el Tecatito, pero éste, en el área grande, sacó un tiro descompuesto.

Entre lo rescatable para el Tri estuvo Javier Güémez, bien ubicado en la contención, sólido y con recuperación. Por momentos apoyado por el Negrito Medina. Bolivia también buscó inquietar, en una buena pared, Martins quedó de frente al arco de Corona, pero Gerardo Flores le sacó el balón de forma limpia al enemigo. De inmediato, el equipo mexicano respondió con un disparo de Medina que pasó muy lejos del arco.

El entrenador del Tricolor sacó a Eduardo Herrera, quien no tuvo el peso esperado en el encuentro. En su lugar mandó a Raúl Jiménez. Pero Miguel sabía que eso no era suficiente para presionar a unos bolivianos que fueron duros de roer, el Piojo modificó su sistema, pasó a jugar con línea de cuatro, tras la salida de Rafael Márquez.

Quedaron de centrales Ayala y Domínguez; como laterales Flores y Aldrete. Una doble contención con Güémez y Medina. Como volante por derecha Aquino (quien también ingresó de cambio) y por izquierda el Tecatito. Al final, ingresó Luis Montes.

Con esto, México se notó un tanto desordenado por momentos, pero le alcanzó para generar unas acciones de peligro. Un cabezazo de Jiménez, un tiro de Vuoso que nadie llegó a cerrar, un remate de Medina, y otro disparo de Vuoso tras una serie de rebotes, pero todos carecieron de éxito.

Se viene Chile, México tendrá que hacer uno de esos duelos de fiereza, crecerse ante uno de los grandes de la competencia para revivir el ánimo y prender las aspiraciones numéricas.