Claudio Suárez: Un emperador de hierro

El ex defensa recodó aquella primera Copa América en la que participó México, en 1993, y en la que los últimos duelos los jugó con el ligamento roto

Claudio Suárez, ex seleccionado mexicano
Claudio Suárez, ex seleccionado mexicano (Mexsport)

San Diego, California

Es difícil olvidar aquel futbol de dinámica y de técnica que mostraba esa selección, que cuando esas características los abandonaban apelaban al coraje y garra de cada uno de sus integrantes. Se les complicó la primera ronda, pero después le pusieron todos los ingredientes que, años atrás, habían faltado en otros combinados nacionales.

México llegó a la Final en su primera participación en una Copa América, que fue la de Ecuador 1993 y, aunque fue subcampeón, guardaron en la memoria de los mexicanos una estampa de satisfacción.

No fue fácil, porque los jugadores por poco no asistían al certamen; además, al verlos como el invitado, les tocaron las peores canchas, y en torno a eso vivieron varios conflictos; incluso, la polémica arbitral.

Había pocas expectativas y, al final, el conseguir el pase al Mundial de 1994 los motivó.

"El grupo ya venía trabajado, porque veníamos de la eliminatoria, ya habíamos conseguido la clasificación, y con la incorporación de tres jugadores más, se dio la mejor actuación que ha tenido México en toda la historia. La primera fase no fue del todo buena, costó trabajo, pero después de eso, el equipo jugó muy bien", comentó Claudio Suárez en entrevista con La Afición.

JUGÓ LESIONADO

De clase exquisita, con visión y buena marca, el defensor se destacó en aquel combinado, al igual que en su carrera con la playera verde, pero aceptó que tuvo yerros que costaron caro en la Final contra Argentina.

"Nos faltó experiencia, cometimos errores puntuales, detalles en la defensa, no estuvimos atentos. Ya pasó mucho tiempo y puede sonar a pretexto, pero el segundo gol fue un poco polémico. A mí me comente una falta Diego Simeone (ahora técnico del Atlético de Madrid), me jala del hombro y me hace caer, y por evitar el peligro aviento el balón hacia afuera, se da un saque de banda".

Tras un breve respiro, Claudio agregó: "se distrae Juan de Dios Ramírez Perales, se voltea y se combina con que Raúl Gutiérrez se entrega con (Gabriel) Batistuta y nos meten el 2-1. Argentina se dedicó a hacer tiempo, a tratar de cortar el partido y el árbitro lo permitió y así fue todo el segundo tiempo y no pudimos remontar. Teníamos mejor futbol que Argentina, y en la primera, aunque empatamos a uno a uno, les pusimos un baile, con todo respeto".

Antes de llegar a aquel partido, Claudio relató la mala experiencia que tuvo en el encuentro contra Bolivia, en donde salió con una grave lesión.

"La verdad que había muchas limitaciones, creo que jugamos en un pueblo que se llamaba Puerto Viejo. Me acuerdo que me lesiona (Marco) Sandi, quien había fracturado a Darío Franco en ese mismo torneo, ahí fue una entrada de mala fe, ya no pude seguir el segundo tiempo porque no podía ni caminar".

El doctor lo llevó a un hospital local, pero en aquel entonces la tecnología solo daba para rayos X, y en el diagnóstico le dijeron que se trataba solo de un esguince.

"A mí me dolía mucho, pero cuando se me bajó la inflamación, (Miguel) Mejía Barón me dijo: 'te necesito', pero le contesté que me aguantara un partido, que ya era contra Perú en la segunda fase, pero ya no entrené, solo medio caminaba. Me aguanté el dolor y ya cuando jugué, dije 'pues ya me aviento los demás partidos'. Me di cuenta que tenía roto el ligamento seis meses después en Pumas".

Pero al final, todo valió la pena. Claudio aún se estremece cuando recuerda el recibimiento que le dieron al Tricolor en la Ciudad de México. Más de 30 motocicletas, 40 patrullas y casi 500 policías bancarios fueron los elementos de seguridad que custodiaron la llegada de los jugadores que fueron vistos como héroes.

"Era impresionante, desfilamos, parecía que había llegado el Papa, no se nos olvida a los que estábamos, y decíamos 'pero perdimos'. Nosotros no nos dimos cuenta de la euforia que provocamos en México, hasta que nos dicen en el avión que vamos a ir a Los Pinos, nosotros llegamos con la idea de ir a casa. Cuando vimos cómo estaban las calles fue impresionante".

Suárez no recuerda un equipo que impactara tanto con su calidad; "se habla de la que fue a Chile 1962", pero para él, a aquel de la Copa América del 93', solo le falto coronar su nivel con un título.

SUS EXPECTATIVAS DEL TRI DE OSORIO

CLAUDIO SUÁREZ:

"Veo una selección muy potente, competitiva. Analizando jugador por jugador, creo que todos tienen jerarquía, los que están en Europa, la mayoría son titulares. México debe pensar en ganarla, además se va a jugar en Estados Unidos, que es como estar en casa".