El perfil del gafete de capitán en el Tri

Andrés Guardado está llamado a tomar el rol de Rafael Márquez como líder en la selección, si bien su caracter es distinto al del Káiser, el Principito comparte el liderazgo de muchos de sus antecesores

Andrés Guardado y Rafael Márquez
Andrés Guardado y Rafael Márquez (Mexsport)

Ciudad de México

Ante la ausencia de Rafael Márquez por los problemas extra cancha en los que se ha visto envuelto, Andrés Guardado tomará el gafete de capitán de la Selección Mexicana en los próximos partidos de eliminatoria mundialista, y todo indica que será el sucesor del Káiser cuando éste decida retirarse definitivamente de las canchas.

Si bien ha tomado la capitanía desde Brasil 2014, el Principito comenzará a hacerlo de manera regular hasta eventualmente tomar el rol que ha sido del zaguero de Atlas por cuatro mundiales.

Líder en casi todos los equipos en los que ha estado –incluso en el Betis, donde actualmente milita- su carácter luce más tranquilo en comparación al de algunos de sus antecesores, si bien todos comparten el instinto de liderazgo y la capacidad de aparecer en los momentos en los que el equipo los necesita.

Márquez, capitán desde Corea – Japón 2002, demostró tener las credenciales necesarias para portar el gafete de capitán. Apodado como el Patrón en los vestidores, el experimentado futbolista se ha ganado el respeto de los otros jugadores y hasta directivos. Su fuerte carácter impone respeto y confianza entre sus compañeros, lo que le valió liderar al equipo en Alemania, Sudáfrica y Brasil.

Antes del originario de Zamora, Alberto García Aspe fungió como capitán. El mediocampista lideró al Tri durante Francia 1998 y destacó por alzar la voz de mando, no dudar en demostrar sus deseos por siempre ganar y por ser un excelente motivador entre sus compañeros de equipo, además de que siempre fue directo.

En Estados Unidos 1994, fue Ignacio Ambriz quien tomó el gafete para liderar al cuadro tricolor. El ahora entrenador de Necaxa era conocido por sus habilidades tácticas en el campo, su potencia a la hora de realizar remates de mediana y larga distancia y su liderazgo nato. Si bien su carácter es más tranquilo en comparación a Márquez y García Aspe, Nacho transmitió confianza en el equipo y también se volvió motivador.

Mención especial para Gerardo Torrado y Cuauhtémoc Blanco, quienes compartieron con el Káiser la capitanía en Sudáfrica 2010. Aunque no fueron tan recurrentes en comparación con el ex jugador del Barcelona, tanto el Borrego como Cuau se volvieron referentes del Tri, conocidos por ser aguerridos y entregados en cada partido que vestían con la camiseta verde.