La selección gringa jugueteó con el Tri: 0-2

Estados Unidos aprovechó un par de desatenciones en defensa y derrotó al Tri en un estadio copado por mexicanos

San Antonio

No alcanza en el futbol de estos días, y menos cuando se trata de enfrentar el gran clásico de la región, con sólo entusiasmo y ganas para lucir y ganar. Hace falta, cuando menos, integración grupal y... poner a los mejores.

La selección que dirige Miguel Herrera pagó caro en el Alamodome ésta cerrada idea de que cualquiera que sea llamado al Tri, casi por el sólo hecho de serlo, va a elevar su nivel de juego... Y también el convencimiento a ultranza de que cualquier partido, aún el que te enfrenta en su territorio al rival odiado y que más te odia deportivamente hablando, sirve para hacer ensayos.

El representativo de los Estados Unidos terminó por ganar hasta con cierta facilidad el duelo más riesgoso y menos oportuno que ha enfrentado Herrera en este nuevo ciclo mundialista.

Quitando la segunda parte del primer tiempo, donde el Tri llegó a la portería defendida por Nick Rimando en tres o cuatro ocasiones, sobre todo en acciones por derecha, los estadunidenses fueron superiores y el equipo mexicano no aceptó más goles gracias a acciones defensivas realmente de última línea.

El desastre cobró forma apenas al iniciar el segundo tiempo, coincidiendo con la salida de dos de los tres defensores centrales que habían arrancado: Carlos Salcedo e Hiram Mier. Por el centro del campo vino el error que terminó con un muy buen gol del atacante Jordan Morris, quien con derechazo por abajo y cruzado batió a Cirilo Saucedo.

Sin capacidad de respuesta, con un ataque raquítico, en donde Erick 'Cubo' Torres, Eduardo Herrera y Luis Montes nunca se encontraron, se veía venir la derrota. Y eso que apenas iban tres o cuatro minutos de la parte complementaria.

Los estadunidenses, con un buen medio campo comandado por la cadencia de Kyle Beckerman y el vigor de Michael Bradley, tomaron el control del partido. Un pelotazo de éste último al recién ingresado Juan Agudelo provocó la exhibición de George Corral quien, sin presencia física, resbaló al momento que el delantero se enfilaba al área grande. Su disparo de derecha fue tocado por el lance bajo de Cirilo a la derecha, pero le dobló las manos... Iban 71 minutos ya.

A partir de ahí, los de Klinsmann casi juguetearon con los de Herrera, provocando el gozo de al menos unos 25 mil aficionados estadunidenses del total de 64 mil 369 aficionados que se reportó como entrada.

Habrá que revisar qué conclusiones positivas saca Miguel Herrera de esta actuación. Por derecha Gerardo Flores y Carlos Esquivel generaron juego ofensivo, pero fallaban en los centros y en el segundo; en los disparos desde fuera del área... Por izquierda Efraín Velarde apareció sólo en dos ocasiones pisando el área rival, pero en las dos definió mal, sin fuerza...

En el centro del campo, el contención Antonio Osuna fue rebasado por Bradley y Beckerman... Y en el ataque Herrera y Torres flotaron hasta convertirse en aire.

Como en el aire quedó el deseo de los miles de aficionados mexicanos, quienes llegaron pretendiendo cantarle a los estadunidenses la victoria que no viven todos los días en su vida cotidiana en estas tierras. Ya será para la próxima.