Técnicos sin etiqueta de selección

De los últimos 12 entrenadores del Tricolor, solo tres habían tenido experiencia con representativos nacionales, los otros nueve fueron elegidos por el buen momento que pasaban y por sus títulos logrados en el futbol mexicano

Javier Aguirre y su cuerpo técnico en Sudafrica 2010
Javier Aguirre y su cuerpo técnico en Sudafrica 2010 (Mexsport)

Los directivos mexicanos buscaban un entrenador para la selección mexicana, alguien estudioso, prodigioso en la táctica, estricto y virtuoso de la metodología. Lo intentaron con Marcelo Bielsa, con Jorge Sampaoli y Jürgen Klopp, de los más conocidos, pero ninguno se cerró. Al ­final, fue Juan Carlos Osorio el elegido, al que la opinión pública le recrimina no tener las su­ficientes credenciales para tomar al Tricolor; sin embargo, en tiempos recientes la mayoría de los estrategas nacionales tampoco cubrían todas las exigencias.

Uno de los aspectos por los que se le juzga a Osorio es que en su vitrina luce como máxima obtención los seis títulos con el Atlético Nacional, de Colombia, y nunca ha encabezado a ninguna selección. Pero este punto no debería generar tanta polémica, pues en México son contados los casos en los que un entrenador asumió las riendas del representativo nacional con la experiencia de haber dirigido antes a otro combinado absoluto.

Desde 1993, el cuadro azteca solo ha tenido tres entrenadores extranjeros: Bora Milutinovic, Sven-Göran Eriksson y Ricardo La Volpe, sin contar los interinatos de Ricardo Ferretti (1993 y 2015). Además de nueve mexicanos, si no se toma en cuenta los interinatos de Gustavo Vargas, Mario Carrillo, Jesús Ramírez y Efraín Flores.

De esos 12, el serbio y el sueco eran los únicos con recorrido en selecciones. De los mexicanos, solo Javier Aguirre, quien entró como bombero previo al Mundial de 2002. De la misma forma lo nombraron para rescatar el boleto al Mundial de 2010. El resto no tenían esa experiencia.

En el caso de Bora, antes de esa segunda etapa con el Tri (1995), pasó una primera de 1983 a 1986. En ese lapso se hizo cargo de Costa Rica (1990) y Estados Unidos (1991). Mientras SvenGöran Eriksson había dirigido a Inglaterra en 2001, pero ésta fue eliminada en cuartos de fi­nal del Mundial de 2006, y eso selló su salida.

Ricardo La Volpe es el caso opuesto, ya que tenía a su favor que conocía el medio. Hizo su carrera en México, y como entrenador llegó con un título de Liga con el Atlante, además de que, en el Apertura 2002 hizo un gran torneo con Toluca, aunque al haber aceptado el mando del Tricolor, no pudo estar en la Final con los Diablos y, por ende, ese campeonato no se registra en su palmarés.

Por otro lado, los últimos estrategas mexicanos del Tri han sido elegidos por sus éxitos del momento, o como dicen, porque son los “de moda”.

Eso sí, todos ellos con historia en México. Se puede decir que, como excepción se tuvo a Miguel Mejía Barón y a Enrique Meza, quienes ya habían hecho huesos viejos.

La historia de éxito de Hugo Sánchez como jugador le da un lugar de privilegio en el balompié azteca. Como entrenador, consiguió el bicampeonato con Pumas en 2004, fue entonces cuando se generalizó la idea de que él debía ser el entrenador nacional, nadie mejor en ese momento.

Pero como Ricardo La Volpe llevaba por buen rumbo al equipo, fue hasta que concluyó el Mundial de 2006, cuando se le otorgó la responsabilidad al pentapichichi.

Lamentablemente para la causa de Hugo, el no obtener el pase a los Juegos Olímpicos de 2008 fue la causa de su cese.

Luego, José Manuel de la Torre había sido campeón con Chivas en 2006 y con Toluca en 2008 y 2010.

Fue justo en ese momento que llegó el llamado al Tricolor. El Chepo, con logros como futbolista y como entrenador, no pudo llegar al Mundial de Brasil 2014.

Entonces, al ver que el boleto a Brasil podía perderse, la Federación Mexicana d Futbol optó por Víctor Manuel Vucetich, que apenas en el Apertura 2010 había hecho campeón al Monterrey, claro, además de los títulos que ya tenía con León, Tecos, Pachuca y Rayados. Pero Vuce contó con muy poco tiempo, aunque alcanzó a rescatar el repechaje contra Nueva Zelanda. Ya para esa serie a visita recíproca se eligió a Miguel Herrera.

El Piojo tenía el título del Clausura 2013 con América, pero su popularidad alcanzó para llevarlo a la silla del Tricolor, en la que había hecho un buen trabajo, hasta que su indisciplina (golpeó al comentarista Christian Martinoli) lo dejó fuera del cargo.