Razones para estar tranquilos

Juan Carlos Osorio ha mantenido el paso ascendente en su etapa en el Tri; muy cerca del Hexagonal Final, evaluamos las fortalezas de su forma de trabajo

Juan Carlos Osorio en una práctica con Marco Fabián, Rafael Márquez y Héctor Moreno
Juan Carlos Osorio en una práctica con Marco Fabián, Rafael Márquez y Héctor Moreno (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

El proceso de Juan Carlos Osorio con la selección mexicana marcha a la perfección. Luego de los tres primeros juegos de clasificación en el sector A, previo al Hexagonal Final de la Concacaf y hasta con victoria en un amistoso (Senegal), el colombiano ha revertido todas las dudas que para cierto sector de la afición y prensa pudo generar su presencia en el timón del Tri.

Con nueve puntos, el combinado nacional de Osorio ha levantado el ánimo y la expectativa de propios y extraños; por si fuera poco, el timonel han logrado conjuntar experiencia y juventud en las distintas convocatorias, brindando oportunidad a antiguos habituales y estelares del futbol nacional, así como a quienes no habían sido considerados anteriormente.

Hoy por hoy, existen pocas recriminaciones que hacerle a la gestión vigente; aunque en los altos mandos de la Federación Mexicana respaldan a Juan Carlos, también piden ir despacio, peldaño a peldaño, sin perder de vista que el principal objetivo es llegar a la Copa del Mundo de Rusia 2018: "Estamos desahogando muy bien la primera etapa de la Eliminatoria, esperamos clasificar (al Hexagonal Final), y por ahora no debemos adelantar juicios ni calificaciones".

Con bastante trecho por recorrer para arribar al siguiente Mundial, aquí recopilamos los mejores argumentos del entrenador colombiano con el cuadro tricolor; a Osorio se le puede evaluar, hasta el momento, con calificación alta, pero guardando proporción de su presente.

1. RESULTADOS

El camino de Juan Carlos Osorio con la selección nacional comenzó el 13 de noviembre del año pasado, en la cancha del estadio Azteca, frente a El Salvador, endeble, al que venció por 3-0; cuatro días después, en San Pedro Sula, hizo lo propio ante Honduras, con marcador de 0-2; a inicios de este 2016, en amistoso, convenció con un futbol práctico midiéndose a Senegal, al que derrotó por 2-0; apenas hace unos días, en Vancouver, se impuso por 0-3 a Canadá. Los números le juegan a favor al colombiano.

2. FORMA DE TRABAJO

Táctico, libreta en mano, con bolígrafos azul y rojo, estudioso de las jugadas prefabricadas, así es Osorio. Que además de ese estilo serio que le ha distinguido hasta ahora, ha hecho de los diferentes planteles del Tri, concentraciones amenas, en las que las imágenes atestiguan sonrisas por parte de sus integrantes; lejos han quedado las polémicas que acostumbró Miguel Herrera, su antecesor. En la cancha, disciplina defensiva y vocación por el ataque, han distinguido a su oncena.

3. RENOVACIÓN

La plantilla de la selección es la que ha visto modificaciones con Osorio. Alfredo Talavera se ha convertido en un inamovible para el colombiano; Juan Carlos se ha animado a contemplar a futbolistas que antes no figuraban, como Alejandro Palacios, Luis Fuentes y hasta jóvenes que han respondido con creces, ya sea Jesús Corona, Rodolfo Pizarro e Hirving Lozano. De la mano de los resultados, esta renovación en el cuadro nacional ha refrescado varias líneas.

"Hoy hay una mezcla de jugadores muy interesante. Contamos con futbolistas de experiencia, de mucho tiempo en la selección, pero también, con jóvenes de grandes condiciones. Hay una camada muy interesante y la combinación que ha hecho el director técnico ha resultado positiva, juega bien colectivamente", arremetió al respecto Decio de María.

4. EL ESTILO

Osorio se maneja diferente a lo que se acostumbró en la selección nacional. El entrenador habla de futbol, casi siempre, en todas sus intervenciones con los medios de comunicación, ya sean conferencias o entrevistas exclusivas, desgrana sus conceptos y explica sus ideas; se hace entender. El colombiano se dirige a su interlocutor siempre de "usted", con respecto; escucha las preguntas con la mirada hacia el piso y responde viendo a los ojos.