El Tri, atento al juego aéreo de Nueva Zelanda

El equipo de Miguel Herrera tuvo su última práctica en el CAR, hoy entrenará en el Estadio Azteca y aguardará la hora de encarar el partido contra Nueva Zelanda

Ciudad de México

Miguel Herrera no ha dejado ningún cabo suelto para el juego de ida del repechaje por el boleto al Mundial de Brasil 2014, el Piojo sabe lo que hay en juego, la tremenda empresa que tiene por delante, por ello ha cuidado todos los detalles habidos para que el Tri ofrezca un buen partido y, como él mismo lo dijo, hacer lo posible por sentenciar la serie desde el encuentro de mañana.

La selección mexicana lleva cerca de tres semanas alistando el partido. Ya ha sostenido tres juegos amistosos, en todos ha ganado, el más serio fue el de Finlandia en Estados Unidos, una victoria por 4-2. Los otros dos con Altamira y Lobos BUAP acabaron 4-0 a favor del Tri. De hecho, el duelo del sábado con los poblanos fue a la misma hora que será el partido de mañana, todo con tal de adaptarse a las cuestiones climatológicas, todo eso sirvió para que Miguel fuera despejando sus dudas, amortiguando cada línea y armando la base de su escuadra.

El sábado, al i nal del juego contra Lobos BUAP, el entrenador de la selección señaló que aún tenía dos dudas, la del portero y la del acompañante de Oribe, dijo que este lunes tendría dei nido el equipo, pero ayer la selección no atendió a los medios de comunicación.

En la práctica de ayer solo se pudo ver la última parte del entrenamiento, y ahí, uno de los últimos detalles a trabajar: los rechaces o control de los balones aéreos.

El Piojo entiende que una de las armas más fuertes de Nueva Zelanda es el juego aéreo, el entrenador intuye que los oceánicos no correrán mucho, sino que buscarán alguna descolgada, pero sobre todo cualquier jugada de táctica fija que les permita meter centros para que las torres neozelandesas busquen conectar la pelota.

Por ello, los porteros, Moisés Muñoz, Jesús Corona y Alfredo Talavera trabajaron con el entrenador de porteros, José Torruco. Usaron siete tubos con hule que superaban los dos metros de altura. Todos ubicados de tal forma que permitiera simular una acción dentro del área.

Desde una banda el auxiliar Diego Ramírez enviaba centros para que los porteros salieran a buscar quedarse con la pelota o bien rechazarla. Repetición de la situación una y otra vez, y luego el punto de lanzamiento cambiaba a la frontal del área. La consigna clara para los porteros es salir con seguridad, no dudar, llevarse a quien sea por delante, sin importar si es compañero de pelotón o soldado enemigo.

El promedio de estatura de los neozelandeses es de 1.81 m. Los jugadores más altos son el defensa Ivan Vicelich 1.91 m, los delantero Chris Wood 1.91 m y Rory Fallon 1.91m, luego otros dos defensas: Ben Sigmund 1.87m y Andrew Durante 1.86 m.

Pensando en una hipotética jugada en pelota parada en contra de México, los jugadores del Tri que defenderían son Maza Rodríguez 1.91 m, Márquez 1.84 m, Valenzuela 1.77 m, De Nigris 1.84 m, Aguilar 1.78 m, Layún 1.78 m, y Peña 1.76 m. Ahí la importancia de que el portero salga con determinación en el juego aéreo para neutralizar lo que puede ser una de las armas más fuertes de los neozelandeses.

Miguel Herrera ha cuidado todos los detalles, ayer observaba desde lejos el desempeño de sus porteros, junto a él estaba Santiago Baños y fuera de la cancha Ricardo Peláez y Héctor González Iñárritu.

Hoy México pisará el Azteca, el Piojo ya no tiene dudas, su equipo lo tiene decidido y los dos huecos que había serán para Moisés Muñoz y Aldo de Nigris. El once que buscará anotar al Tri entre los invitados al Mundial de Brasil 2014 está listo.