Del llano al Mundial

Javier Ibarra de la Rosa vive hoy su máximo sueño con la selección Sub 17, participando en Chile 2015, pero seguirá trabajando para cumplir la meta de debutar en la Primera División para luego recompensar a sus padres


Parte del plantel tricolor que está concentrado en Chile
Parte del plantel tricolor que está concentrado en Chile (Femexfut)

Monterrey, Nuevo León

En la ciudad fronteriza de Monclova, Coahuila, hay una colonia llamada Borja, una tierra humilde con gente que debe ganarse el pan de cada día con el sudor de su frente mientras los niños juegan en los llanos imaginando ser futbolistas profesionales.

Uno de esos pequeños demostró que los sueños pueden hacerse realidad, su nombre: Javier Ibarra de la Rosa, quien trasladó lo aprendido en el futbol de barrio a niveles que nunca imaginó, primero llegando hace casi cuatro años a las fuerzas básicas de Rayados y de ahí hasta participar en el Mundial Sub 17.

Actualmente, con 16 años de edad, Ibarra es integrante de Rayados en la categoría de su edad, desempeñándose como mediocampista.

“Nos sentimos bien contentos de verlo en el Mundial, nunca imaginamos esto, es un orgullo para la familia lo que él está logrando. Siempre estaba pateando lo que encontraba. En diciembre siempre había un balón para él de regalo, todos los días estaba practicando, lo llevamos a un equipo a los seis años, lo vieron que era dedicado y pues eso le ayudó hasta llegar a ser seleccionado”, comentó su mamá, Flor Isela de la Rosa.

Francisco Javier Ibarra, su padre, labora en su taller donde fabrica puertas, ventanas y canceles, pero hace una pausa para compartir la emoción que sintió al ver a su muchacho en la televisión ante Argentina. “Vimos los dos partidos, lo vivimos emocionados, cuando entró mi hijo saltamos de mucha alegría, lloramos, estamos contentos con mi niño y dándole gracias a Dios porque hace cosas que jamás imaginamos”, expresó el padre del menor.

Hoy todo es felicidad por este logro, pero don Francisco no olvida las dificultades que se tuvieron que pasar en los inicios de su hijo en el futbol.

“Sí fue difícil apoyarlo, todavía tengo la bicicleta viejita en la que lo llevaba a sus juegos aquí; una vez tenía un partido contra la selección de Coahuila, se nos ponchó la bici y así le seguí dando, mi niño de repente se dio cuenta de que la gente nos veía y se reía porque la llanta iba ponchada, pero yo le dije ‘déjelos, hijo, usted siga adelante”, compartió el señor Ibarra.

“Nos ha comentado ahora que el día de mañana, si llega a triunfar, nos comprará una casita porque dice que sabe lo que es sufrir”, enfatizó

 Cuatro años con Rayados son los que está por cumplir el canterano Javier Ibarra de la Rosa, quien hoy vive el sueño mundialista con la selección Sub 17 en Chile, pero seguirá trabajando para cumplir el objetivo de debutar en el máximo circuito para luego corresponderles a sus padres.

ANTE LA POTENCIA
Con cuatro puntos cosechados hasta el momento, México parece tener a la mano el boleto a la segunda ronda del Mundial Sub 17, pero este sábado se medirá ante el rival más potente del Grupo C, Alemania, y su rendimiento sobre el césped definirá sus aspiraciones inmediatas. Los teutones han marcado ocho goles en apenas 180 minutos de juego y es por ello que son considerados como uno de los favoritos para conseguir el título infantil; el Tri, por su cuenta, intentará repetir un resultado como el que obtuvo ante Argentina, en el debut de la justa, al que venció 2-0.