Sueños Mundialistas: Corona, lleva el futbol en la sangre

Corona recuerda los días en los que veía jugar a sus tíos, quienes fueron profesionales; cuando pasaba al lado del estadio Jalisco, soñaba con ser profesional

Ciudad de México

Los primeros pelotazos los dio con su papá, quien pasaba gran parte de su tiempo lanzándole el esférico. Los recuerdos también se dirigen a sus tíos, que fueron porteros profesionales y que fueron importantes en ese anhelo por convertirse en un guardián de la red.

Jesús Corona creció admirando a Oswaldo Sánchez y soñando en jugar una Copa del Mundo, siempre convencido que podía ser el mejor.

"A mí me tocó ver a mi tío Estefano, antes estaba mi tío Gilberto Rodríguez, quien jugó en tiempo de Nacho Calderón. Me llevaba mi papá a verlos jugar y desde ahí me agarró el gusto por el futbol, más en la portería, porque normalmente me salían los lances, agarrar el balón".

El portero del Tri sonríe, de repente cierra los ojos por el reflejo del sol que le incomoda, y prosigue: "Campos era el arquero nacional, pero, sin lugar a dudas, Oswaldo, que era el titular en Atlas, era mi referente cuando yo estaba en infantil. Además, teníamos buena relación, ya luego nos encontrábamos en selección y nos acordábamos de anécdotas como cuando nos reuníamos todos los porteros desde infantiles hasta el primer equipo una vez a la semana para entrenar".

Las condiciones de Corona siempre fueron extraordinarias. Cuando era pequeño, en sus primeros pasos por el balompié, sus compañeros lo admiraban y lo alentaban porque sabían que llegaría lejos.

"Yo vivía muy cerca del Jalisco, cuando pasaba cerca del estadio iba con algunos compañeros y siempre decíamos que algún día iba a jugar en esa cancha, que iba a debutar y compañeros que me veían, me decían: 'tú vas a debutar en Primera, ahí vas a jugar', y creo que desde pequeño tuve esa mentalidad".

Pero, las fuerzas no siempre le alcanzaron a Chuy Corona. Muy joven tuvo una lesión muy fuerte que casi lo aleja del futbol.

"En la formación tuve una lesión muy fuerte en mi rodilla izquierda, me alejé de las canchas como ocho meses, fue algo muy fuerte para mí, pero me ayudó a fortalecer, a seguir adelante, a darme cuenta de que tenemos que luchar más allá de los obstáculos que tengamos, y me ayudó mucho mi familia para salir adelante".

El lucimiento personal fuera de la cancha no es su estilo. Más bien, prefiere sorprender con sus actuaciones. Eso sí, Chuy no le da vuelta a los temas por más duros que sean para él.

"Vas aprendiendo conforme pasan los años de los buenos y malos momentos, uno sabe con qué quedarse para seguir en ascenso. Lo malo me ha servido para llegar hasta donde estoy".

De los buenos momentos para él, por supuesto está el oro en Londres 2012, en aquellos Juegos Olímpicos en los que fue el capitán y en los que marcaron la página más importante de la historia del futbol mexicano.

"Un día que me ha dejado marcado hasta el momento es la medalla olímpica de oro, es algo muy importante para el futbol mexicano, es algo que me ha dejado marcado. Claro que es complicado, pero siempre depende de uno, primero estar en forma con el equipo, de ahí que si demuestras capacidad y calidad, automáticamente vas a tener oportunidad de formar parte de la selección y, claro, hay una gran baraja de arqueros y va a ser complicado ganar un puesto individual, eso nos va ayudar y obligar a no relajarse, que nadie tiene el puesto seguir y habrá una gran lucha".

Y agrega: "fue algo muy emotivo y son instantes lo que recuerdas, lo que has pasado, los buenos y malos momentos y siempre fue motivante todo lo que se vivió en ese momento, previo a que nos entregaran la medalla de oro, te pasa en un instante el proceso que has vivido desde que eres niño hasta que te consolidas". Para Chuy se acerca otro sueño, el que va a cumplir en el Mundial de Brasil, la cumbre de todo futbolista.

"Cuando me den la oportunidad en selección la tengo que aprovechar, es el objetivo que tengo, ir y tener el puesto en selección, eso nos vuelve competitivos y ya estando ahí hay que buscar lo más alto, no solo ir y competir y ver cómo nos va, debemos ir con la certeza de que vamos a hacer un buen papel".

Esa historia la quiere cerrar con un título, que es la meta, por más descabellado que parezca y, claro, con la titularidad.

"Me he visualizado en el arco, es algo que motiva bastante, sé que eso me va a mantener preparado y al momento en que llegue responder de la mejor manera, siempre hacer todo positivo, quiero tener muy buenas actuaciones con Cruz Azul para estar a la altura en selección".