Los momentos de ira del 'Piojo'

No es la primera vez que el ‘Piojo’ pierde la cabeza. Aquí un recuento de las veces que Miguel Herrera se ha visto envuelto en polémicas peleas tanto dentro como fuera de la cancha. 


Con la selección, con Toros Neza y con Atlante, Miguel ha tenido problemas de este tipo
Con la selección, con Toros Neza y con Atlante, Miguel ha tenido problemas de este tipo (La Afición )

CIUDAD DE MÉXICO

El temperamento de Miguel Herrera puede ser su principal defecto. A través de toda su carrera, el ‘Piojo’ se caracterizó por ser un jugador duro y apasionado, y esto lo llevó a ser parte de algunos eventos desafortunados en donde lo dominó la violencia.

Muchas veces Miguel Herrera fue expulsado por entradas agresivas, una de las más recordadas es la que, en 1992, le realizó a Dolmo Flores en un partido que México ganó 3-0 a Honduras.

Durante todo el encuentro los jugadores se habían estado encarando. Sobre todo en una jugada que se llevó a cabo en la esquina del terreno del campo que defendía México. El ‘Piojo’ cubría un balón muerto, y Dolmo le seguía por detrás. Los jugadores se manoteaban mientras corrían por el balón hasta que éste abandonó la cancha. Ambos jugadores, ya calientes, se encararon y chocaron cabezas. Dolmo respondió la agresión con un puñetazo a la cara de Herrera. Flores sólo fue amonestado y el partido continuó con fuertes roces; los cuales no terminaron hasta que el ‘Piojo’ le barrió por detrás y fue expulsado del partido.
 


En 1994 Miguel Herrera, quien jugaba para el Atlante, perdió la cabeza cuando un pseudoaficionado del club León lo provocó mientras él daba una entrevista a un reportero, quien logró captar el momento en el que el 'Piojo' golpeó al aficionado. 

En 1997, un partido amistoso entre Toros Neza y Jamaica terminó en una pelea llena de patadas y puñetazos. En el video, se puede ver al aún técnico nacional sosteniendo un palo blanco. Solamente él sabe si para defenderse o para atacar.

En los anteriores enfrentamientos Miguel Herrera se encontraba en una cancha, con el uniforme puesto y con la temperatura del partido, que tal vez podrían justificar la pérdida de control, sin embargo, en el enfrentamiento que sostuvo este lunes con el periodista Christian Martinoli, no había partido de por medio.